La guerra comercial entre EE.UU. y China ha tomado un giro inesperado, y México se encuentra en el centro de la jugada. En un movimiento que podría redefinir su relación con Washington, el Gobierno mexicano ha abierto varias investigaciones antidumping contra productos chinos, justo cuando intenta negociar con Trump la eliminación de los aranceles del 25% a las exportaciones mexicanas. ¿Casualidad o una jugada estratégica?
México contra China: Un golpe inesperado

El 5 de marzo, la Secretaría de Economía anunció dos nuevas investigaciones contra las importaciones de perfiles y barras de aluminio procedentes de China, sumando ya cuatro procedimientos similares en menos de una semana. Esta medida llega justo después de que EE.UU. endureciera su política comercial contra México, con tarifas que amenazan la competitividad de su industria.
Entre los productos bajo la lupa se encuentran:
- Perfiles huecos de aluminio importados de China.
- Caucho termoplástico chino, que ahora enfrenta una cuota compensatoria de 0,83 dólares por kilogramo.
- Aceros laminados en caliente de China y Vietnam.
- Microalambre para soldar, cuya cuota compensatoria ha sido revisada al alza.
La razón oficial: prácticas de dumping que estarían afectando a la industria nacional. Pero la pregunta que todos se hacen es si estas medidas forman parte de una negociación encubierta con Trump para aliviar la presión sobre las exportaciones mexicanas.
Un viejo conflicto que toma fuerza
No es la primera vez que México y China chocan en temas comerciales. Desde hace años, EE.UU. ha señalado que México ha servido como un “puente” para que productos chinos accedan al mercado estadounidense sin enfrentar los mismos aranceles. Ahora, con Trump presionando más que nunca, México parece estar cerrando filas.
El endurecimiento de su postura contra las importaciones chinas no solo favorece a la industria local, sino que también envía un mensaje directo a Washington: México está dispuesto a tomar medidas si eso le permite destrabar las negociaciones con Trump.
La jugada de Sheinbaum: Entre la diplomacia y la presión

La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que el jueves 6 de marzo sostendrá una conversación clave con Trump para negociar el fin de los aranceles. Sin embargo, ha advertido que, si no hay avances, el domingo anunciará un paquete de medidas arancelarias y no arancelarias en respuesta.
«No hay un argumento para poner el 25% de aranceles», declaró Sheinbaum en su conferencia matutina. Pero mientras su discurso rechaza las medidas de Trump, sus acciones parecen moverse en una dirección que favorece los intereses comerciales de EE.UU.
¿Un giro definitivo en la estrategia comercial de México?
Aún es pronto para saber si estas investigaciones marcarán un antes y un después en la relación de México con China y EE.UU. Lo que sí es claro es que, en este tablero geopolítico, cada movimiento cuenta.
Mientras México busca proteger sus exportaciones y Trump refuerza su guerra comercial, la gran pregunta es: ¿Se está alineando México con EE.UU. más de lo que quiere admitir? La respuesta podría definir el futuro del comercio en América del Norte.