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Ciencia

El Amazonas en jaque: una sequía histórica amenaza la selva por cambios en el Atlántico

Un nuevo estudio publicado en Nature Communications alerta sobre el debilitamiento de la Circulación Meridional del Atlántico (AMOC), la “banda transportadora” que regula el clima global. Los científicos advierten que este fenómeno podría reducir drásticamente las lluvias en el norte de la Amazonía, poniendo en riesgo su biodiversidad y acelerando un punto de inflexión climático.
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La selva amazónica, uno de los mayores refugios de biodiversidad del planeta, enfrenta una amenaza inesperada: una sequía de proporciones históricas. El problema no surge del interior del bosque, sino de las corrientes oceánicas del Atlántico. Investigadores de Brasil, Alemania y Suiza comprobaron que la AMOC —clave para distribuir calor y nutrientes entre hemisferios— se está debilitando a niveles inéditos, lo que desplazaría las lluvias tropicales y secaría gran parte del bioma.

La AMOC, motor silencioso del clima

La Circulación Meridional de Retorno del Atlántico funciona como una gigantesca cinta transportadora oceánica. A lo largo de los últimos 6500 años, este sistema se mantuvo estable, con un caudal medio de 18 Sverdrups (equivalente a mil millones de litros por segundo). Sin embargo, el calentamiento global y el deshielo del Ártico estarían reduciendo su intensidad, con consecuencias planetarias.

Evidencia desde el fondo del mar

El equipo internacional analizó sedimentos marinos del Atlántico Norte para medir isótopos de torio-230 y protactinio-231. Estas proporciones actúan como “huellas químicas” del estado de la circulación oceánica. Con modelos climáticos de la Universidad de Berna, los datos confirmaron que la AMOC atraviesa un proceso de debilitamiento sin precedentes en el Holoceno.

El impacto sobre la Amazonía

El mayor golpe recaería en el norte del Amazonas, la región mejor conservada del bioma. Las lluvias ecuatoriales, desplazadas hacia el sur, reducirían drásticamente la humedad en esta zona, favoreciendo la sustitución de bosques húmedos por vegetación más seca. Estudios previos ya demostraron que episodios similares en el pasado provocaron transformaciones irreversibles en la selva.

Un riesgo global inminente

Los efectos no se limitarían a Sudamérica: el debilitamiento de la AMOC también alteraría los monzones de Asia y África, modificando la disponibilidad de agua para millones de personas. Según Cristiano Mazur Chiessi (USP), “este cambio climático impone una vulnerabilidad inédita en el corazón del Amazonas, un área que hasta ahora servía de refugio de biodiversidad”.

Una llamada a la acción

Aunque el monitoreo directo de la AMOC apenas comenzó en 2004, los indicios son claros. Los científicos alertan sobre un posible punto de no retorno para el sistema climático global. La COP-30, que tendrá lugar en noviembre en Belém (Pará), se perfila como una cita clave para tomar decisiones urgentes y coordinadas.

Fuente: Meteored.

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