En 2021, la NASA publicó un análisis de la trayectoria de Apophis, concluyendo que el asteroide no supone un riesgo inmediato para la Tierra. Aunque habrá pasos cercanos en 2029, 2036, y un acercamiento mayor en 2068, las estimaciones de la NASA no detectaron peligro de impacto directo. De hecho, la agencia asegura que nuestro planeta debería estar a salvo de Apophis por al menos otros 100 años.
Un artículo publicado en marzo en The Planetary Science Journal confirmó esta conclusión, con una excepción. Paul Wiegert, astrofísico de la Universidad Western en Canadá, explicó que si bien la trayectoria actual de Apophis no presenta riesgos, en diciembre de 2026 tendrá un encuentro cercano con otro asteroide, 4544 Xanthus. Aunque se acercarán a menos de 10,000 kilómetros entre sí, alcanzarán su punto más cercano con una diferencia de cuatro horas, lo que elimina la posibilidad de una colisión directa. Sin embargo, cualquier material acompañante de Xanthus podría impactar a Apophis y alterar su curso hacia la Tierra.
El nuevo análisis y las conclusiones
Wiegert actualizó sus cálculos en un nuevo estudio, sugiriendo que existe una pequeña —pero real— posibilidad de que Apophis choque con un pequeño asteroide, desviándose de su curso actual. Aunque las probabilidades son extremadamente bajas, señaló que se han observado colisiones entre asteroides o cometas.
Lo interesante es que Apophis no está en curso de colisión con ninguno de los 1.2 millones de asteroides conocidos, pero existen numerosos asteroides diminutos que no pueden ser rastreados y que impactan la Tierra cada año. Según Wiegert, si un asteroide con suficiente masa y velocidad chocara con Apophis en el momento justo, podría representar un peligro para los humanos. ¿Las probabilidades? Menos de una en un millón, y las posibilidades de que ese impacto lo desvíe hacia la Tierra son «menos de una en mil millones».
Apophis no será visible hasta 2027, pero una vez que podamos observarlo, sabremos rápidamente si hay algún problema. «La mayor parte del riesgo de impacto podría eliminarse con una sola observación en 2027», señaló Wiegert. Si una colisión ocurre justo antes de que el asteroide salga del resplandor del Sol, puede que no sea evidente de inmediato que su curso ha sido desviado, pero la aparición de escombros sería una señal de alerta para los astrónomos.
Curiosamente, dado lo improbable que es que Apophis golpee la Tierra, lleva el nombre del dios egipcio del caos.
Se preparan las naves para seguirlo de cerca
A medida que Apophis se acerque a la Tierra, varios equipos lo seguirán de cerca, incluido el OSIRIS-APEX de la NASA. Este será lanzado para investigar el asteroide en junio de 2029, después de que pase cerca de la Tierra en abril de ese año. Además, la Agencia Espacial Europea lanzará la misión RAMSES en 2028, con la esperanza de obtener datos sobre Apophis que ayuden a desarrollar sistemas de defensa planetaria.
Incluso si se diera el peor escenario, no significaría el fin de la humanidad. Apophis mide unos 340 metros de largo, mucho más pequeño que el asteroide que aniquiló a los dinosaurios, el cual se estima que medía entre 10 y 15 kilómetros de ancho. Así que, aunque el futuro pueda parecer incierto, siempre podría ser peor.