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Ciencia

El canto más ensordecedor del reino animal está en Sudamérica

Entre los árboles de una selva tropical de Sudamérica habita un ave singular. No destaca por su tamaño ni por su plumaje extravagante, sino por una capacidad asombrosa: su canto supera en volumen a una motosierra y puede escucharse desde más de mil metros de distancia
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En temporada de apareamiento, este pájaro blanco transforma la selva en un escenario resonante con su llamado metálico, tan potente como inconfundible. La ciencia lo reconoce como el ave más ruidosa del planeta, y su particular canto tiene una función crucial: impresionar a una potencial pareja con una demostración sonora imposible de ignorar.

Un ave que parece gritar desde lo alto de los árboles

El Campanero Blanco Destaca Por Su Canto Ensordecedor
© Pixabay

Entre las decenas de miles de especies de aves que existen en el mundo, algunas destacan por su color, otras por su vuelo, y muchas por su canto. Sin embargo, hay una que ha dejado boquiabiertos a los científicos por una razón diferente: su volumen.

Este pájaro, que habita en las copas más altas de los árboles en ciertas regiones tropicales de Sudamérica, ha desarrollado un grito tan fuerte que resulta difícil de creer si no se mide con equipos especializados. Se trata de un sonido claro, metálico y repetitivo, que resuena en lo profundo de la selva como si alguien hiciera sonar una campana de hierro una y otra vez.

Los investigadores que estudiaron su canto descubrieron que supera los 120 decibelios, un nivel comparable al que emite una motosierra o una banda de rock tocando en vivo. De hecho, se trata del sonido más fuerte jamás registrado en una especie de ave.

Y, a pesar de lo estridente que puede ser, este canto no está pensado para alertar, asustar ni defenderse: su objetivo es conquistar.

Un espectáculo sonoro para atraer pareja

El Canto Del Campanero Blanco
© Antonio Martínez Ron – YouTube

Esta especie se vuelve especialmente activa durante la temporada de apareamiento. Es en ese momento cuando el macho despliega todo su arsenal vocal con la esperanza de atraer a una hembra. Lo hace desde una rama alta, visible, y lo curioso es que su impresionante volumen no viene acompañado de movimientos llamativos ni de una danza especial.

En cambio, lo apuesta todo a su voz: una serie de notas que suenan como tañidos agudos y metálicos, ejecutados a todo pulmón. Es un tipo de canto que no solo resulta único entre las aves, sino que ha generado inquietud entre los científicos por el posible daño auditivo que podría causar a las hembras, que muchas veces están a menos de medio metro de distancia.

Y, sin embargo, ellas lo toleran. O mejor dicho, lo prefieren. Cuanto más fuerte el canto, mayor es la atención que reciben los machos. En ese pequeño rincón del mundo, el amor literalmente se gana a los gritos.

El ave blanca que domina el silencio de la selva

Este extraordinario pájaro lleva un nombre que no podría ser más apropiado: se lo conoce como campanero blanco (Procnias albus), y su aspecto es tan peculiar como su voz. Mide entre 25 y 30 centímetros, y su plumaje, completamente blanco, lo hace destacar cuando se posa entre el verde profundo de la selva tropical.

El macho tiene una protuberancia negra que cuelga desde la base del pico, un rasgo que lo hace aún más distintivo. Vive en países como Brasil, Venezuela y las Guayanas, siempre en áreas de vegetación densa y húmeda. Su dieta se compone principalmente de frutas, lo que lo convierte en una especie frugívora y clave para la dispersión de semillas.

Pese a su potencia vocal, es un ave difícil de observar. Prefiere las alturas, se mueve entre las copas de los árboles y rara vez baja al suelo. Escucharlo es mucho más fácil que verlo, y por eso, durante años, fue más oído que estudiado.

Hoy, con la ayuda de tecnología de grabación avanzada, los científicos han logrado no solo identificar su canto, sino también comprender mejor su comportamiento reproductivo, su impacto en el ecosistema y su vulnerabilidad.

Un récord natural que también invita a proteger

La historia del campanero blanco no solo es curiosa por sus habilidades vocales. Como muchas especies de su entorno, enfrenta amenazas relacionadas con la deforestación y la fragmentación del hábitat. Al depender de los árboles altos de la selva tropical, cualquier intervención en su ecosistema puede afectar directamente sus oportunidades de apareamiento y supervivencia.

Su canto, tan fuerte como fascinante, se ha convertido en una especie de llamado de alerta. No solo resuena entre los árboles: también nos recuerda cuán frágiles pueden ser incluso las criaturas más sorprendentes del planeta.

Escuchar al ave más ruidosa del mundo es una experiencia única. Pero conservar el entorno donde vive es lo que realmente garantizará que sus notas sigan resonando en el corazón verde de Sudamérica.

[Fuente: Diario Uno]

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