La Tierra está entrando en un periodo de desequilibrio hídrico sin precedentes. El informe 2024 de la OMM revela que los glaciares perdieron 450 gigatoneladas de hielo en un solo año, volumen suficiente para llenar 180 millones de piscinas olímpicas. Ese deshielo aportó 1,2 mm al nivel del mar, agravando las amenazas para poblaciones costeras. El documento advierte que el ciclo del agua oscila entre extremos cada vez más violentos.
Un ciclo del agua fuera de control
El estudio subraya que solo un tercio de las cuencas hidrográficas del planeta presentaron condiciones normales en 2024. El resto sufrió exceso o escasez de agua, encadenando sequías severas en Sudamérica y África austral, mientras otras regiones padecieron lluvias históricas. El resultado es un ciclo hídrico errático que compromete la seguridad alimentaria, energética y social.
In 2024, every glaciated region lost ice for the third year in a row.
Glacier meltwater adds about 1.2 mm to global sea level in a single year, raising flood risks in coastal zones.@wmo’s latest #StateOfWater Report shows how the water cycle is becoming dangerously erratic:… pic.twitter.com/lakCQQgoF3
— UN Environment Programme (@UNEP) September 25, 2025
Glaciares en retirada y mares en ascenso
La pérdida de masa glaciar se ha convertido en un patrón global: fue el tercer año consecutivo con retroceso generalizado. En Escandinavia, Svalbard y el norte de Asia se registraron pérdidas récord, y en los Andes colombianos los glaciares se redujeron un 5 %. El deshielo acumulado añadió 1,2 mm al nivel medio del mar, poniendo en riesgo a cientos de millones de personas en zonas costeras.
Impactos humanos y ecológicos
Las consecuencias son palpables. Según la ONU, 3.600 millones de personas ya carecen de acceso suficiente al agua al menos un mes al año, cifra que podría superar los 5.000 millones en 2050. A ello se suman inundaciones devastadoras en Europa y Asia, lluvias extremas en África tropical con 2.500 muertes y fenómenos simultáneos en Brasil: inundaciones catastróficas en el sur y sequía persistente en la Amazonía.
Just Launched 📢 The WMO’s 2024 State of Global Water Resources Report is now available!
In 2024, the water cycle has become increasingly erratic and extreme, swinging between deluge and drought.
This is the #StateOfWater.
Read the report 🔗 https://t.co/txWj2g9NiA pic.twitter.com/ApS8yluvmZ
— World Meteorological Organization (@WMO) September 18, 2025
Llamado urgente a la acción
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, alertó: “No podemos gestionar lo que no medimos. Sin datos, corremos el riesgo de actuar a ciegas”. El informe insiste en mejorar la supervisión hidrológica, invertir en monitoreo y compartir información entre países. Solo así será posible anticipar crisis, reforzar la resiliencia y cumplir con el ODS 6 de agua y saneamiento.
Un futuro cada vez más incierto
El deshielo glaciar no es una estadística aislada: es el reflejo de un planeta que se recalienta a ritmo acelerado. Con 2024 como el año más caluroso jamás registrado, el aumento del nivel del mar, las sequías y las inundaciones se convierten en advertencias tangibles. La humanidad debe decidir si escucha a la ciencia o se resigna a navegar un futuro de aguas cada vez más imprevisibles.
Fuente: Meteored.