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Ciencia

El extraño optimismo de los neurocirujanos respecto de la criónica para extender la vida

Una encuesta entre más de 300 médicos les preguntó si dejarían a pacientes en animación suspendida para regresarlos a la vida en el futuro
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Preservar tu cuerpo (o tal vez, solo tu cerebro) con criónica para reanimarlo y volverlo a la vida en el futuro es la apuesta máxima al ingenio y la benevolencia de la raza humana. Es la clase de preguntas que le harías a los escritores de ciencia ficción, pero ¿qué dicen los profesionales médicos sobre el estado actual de esta tecnología?

Es lo que quiso saber el neurocientífico Ariel Zelezniow-Johnston de la Universidad Monash de Australia. Por eso, encuestó a más de 300 médicos entre los que había médicos clínicos, de terapia intensiva, neurólogos ,anestesiólogos y otros especialistas. Más de uno de cada cuatro (27,9%) informó que creía que sería “plausible” o incluso “muy plausible” que la preservación criónica podría potencialmente lograr alguna forma de devolver a la vida a los pacientes, y los datos se ponen muy interesantes si se miran según la especialidad médica.

Al pedirles que sopesaran la probabilidad de que pudiera preservarse adecuadamente la “información psicológica crítica” al preservar el cerebro entero de alguien para luego regresarlo a la vida, los neurocirujanos en promedio se mostraron más optimistas, y el 72% calculó que habría posibilidades de éxito. Zeleznikow-Johnston y su colega junto a otros 334 médicos, en cambio, calcularon la probabilidad de éxito de esta intervención médica futurista en un promedio del 25,5%.

Hay razones para tal discrepancia, según Zeleznikow-Johnston, que además es asesor de la Fundación Brain Preservation, sin fines de lucro. Es una fundación que ha estado explorando una gran variedad de técnicas más allá de las estrategias más conocidas como el congelamiento criogénico, como la preservación a temperatura ambiente mediante métodos de fijación química.

“Gran parte de las dudas de los médicos provienen del desconocimiento de la base científica de los métodos modernos de preservación”, explicó Zeleznikow-Johnston en declaraciones a la prensa. “Los médicos que sí han pensado en esto y que suelen estar junto a pacientes que agonizan, suelen ser más receptivos, no menos”.

Mejorar la memoria a largo plazo

Los encuestados de la mayoría de las demás especialidades médicas parecían ser más escépticos respecto de que pudiera revivirse la mente de una persona después de la preservación criónica, y menos de la mitad (47%) opinó que creía que era algo improbable, entre “algo improbable” y “muy implausible”. Pero el equipo de Zeleznikow-Johnston también quería saber cómo se sentirían estos médicos acerca de su rol en el proceso de preparar a un paciente para algo como la animación suspendida.

“No hay consenso en la comunidad clínica respecto de estos procedimientos, y eso crea desafíos para los médicos cuyos pacientes les preguntan sobre la preservación como opción para el final de la vida”, escribieron los investigadores en el nuevo estudio que se publicó el miércoles en PLOS One de acceso abierto.

El equipo de Zeleznikow-Johnston encuestó a los médicos respecto de sus opiniones médicas sobre temas críticos del tratamiento que suelen surgir en la preservación criónica, sea del cuerpo humano entero o de solamente un cerebro humano.

Les preguntaron primero sobre la administración de anticoagulantes como la heparina, que ayuda a prevenir el tipo de coágulos que se pueden formar tras la muerte por ataque al corazón o paro cardíaco. Son coágulos que pueden taponar los vasos sanguíneos en el cuerpo del paciente, especialmente el cerebro, de manera que años después revivirlo sería particularmente peligroso. La mayoría de los médicos aprobaba la idea de prescribir heparina a un paciente a punto de morir para facilitar la preservación: el 70,7% dijo que “probablemente, o definitivamente, habría que permitirlo”. Solamente el 11,7% de los médicos encuestados dijo que no estaba de acuerdo.

Luego les preguntaron por su reacción ante los temas legalmente espinosos en torno a iniciar los procesos de preservación en un paciente con su consentimiento, estando todavía en vida. Actualmente, incluso para pacientes con enfermedades terminales que decidieron expresamente ser preservados, ese tipo de intervención médica está técnicamente prohibida por ley. Más de dos de cada cinco de los encuestados (44,3%) dijeron que ese tipo de procedimiento debería ser legal “probablemente” o “definitivamente”, pero la mayoría se oponía. Más de uno de cada cuatro de los médicos encuestados (28,8%) se opuso. 

Preservación del cerebro

Los tres autores del nuevo estudio trabajan en criónica. Zelezhikow-Johnson forma parte de la Fundación Brain Preservation, y su coautor Andrew McKenzie trabaja para la organización sin fines de lucro Sparks Brain Preservation de Oregon. El tercero de los autores es Emil Kendzorra, es accionista y CEO de Tomorrow Bio, proveedor de biostasis, cuyo trabajo en longevidad incluye la criónica.

Sin embargo, los investigadores señalaron que la respuesta de “relativamente baja probabilidad de un 25,5% de éxito para regresar a la vida” probablemente signifique que el trabajo no tenía sesgos en favor del claro interés de los autores en este procedimiento.

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