Imagen: Dan (CC BY-SA 4.0)

Se llama Kurt Pilgeram, natural de Montana, y está demandando a la organización criónica Alcor Life Extension Foundation por 1 millón de euros con la idea de recuperar la cabeza congelada de su padre, un investigador científico.

¿Por qué? Tal y como alega Pilgeram, Alcor, que pasa por ser una de las organizaciones criónica más grandes del mundo, cortó la cabeza de su padre, incineró su cuerpo y enviaron las cenizas a los miembros de su familia. El hombre también alega que Alcor se ha negado a devolverle la cabeza de su padre para que pueda incinerarla. Tal y como ha explicado a AZCentral:

Le cortaron la cabeza, le quemaron el cuerpo, lo pusieron en una caja y lo enviaron a mi casa.

Cuando hablamos de criónica nos referimos al proceso por el cual los restos humanos de una persona fallecida se mantienen en un estado de congelación hasta que la ciencia pueda avanzar lo suficiente como para poder reanimarlo. Por supuesto, en la actualidad nadie sabe si esto va a ser realmente posible.

En cuanto a Alcor, se fundó en 1972, y congeló a su primer ser humano en 1976. Actualmente, sus instalaciones albergan a 170 personas y 33 mascotas, según el sitio web de la compañía.

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Al parecer, el padre de Pilgeram, el bioquímico Laurence Pilgeram, murió de un ataque al corazón en 2015. Laurence fue partidario de la criónica durante mucho tiempo, e incluso pronunció un discurso sobre el tema en una conferencia en 1971. Su familia no era fan de la “neurocriopreservación”, es decir, preservar tan solo la cabeza, así que tras la muerte de Laurence optaron por la preservación de todo el cuerpo. Según ha asegurado el hermano de Laurence:

Mi hermano creía en la criónica, pero no creía en la mutilación. Les dijo que no quería ser solo una cabeza.

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Se da la circunstancia, según se puede leer en la página de Alcor, que para que la preservación criónica de todo el cuerpo tenga éxito, el cuerpo necesita ser enfriado casi de inmediato. De hecho, la organización recomienda que los miembros que estén cerca del fallecido se pongan en contacto con la oficina de Alcor para que el personal pueda intervenir casi inmediatamente después de la muerte.

En el caso de encontrarse lejos de sus oficinas, o se encuentren en el extranjero, la organización recomienda “que los cuerpos se congelen directamente en hielo seco para su envío a Alcor y su enfriamiento final”.

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Y es aquí donde se encuentra el debate. Pilgeram (hijo) alega que Alcor prometió que el cuerpo de su padre se conservaría y que la compañía “de manera arbitraria, fraudulenta y de mala fe” cortó la cabeza del padre e incineró el cuerpo en lugar de entregar los restos a toda la familia. Además, pruebas “no concluyentes” han sugerido que los restos incinerados pueden no ser completamente de su padre, afirma la demanda.

Por todo ello, se presenta un pleito realmente insólito. Pilgeram alega abuso de personas mayores, infligir angustia emocional, incumplimiento de contrato, prácticas comerciales desleales y tergiversación intencional por parte de Alcor… y el regreso de la cabeza congelada de su difunto padre.

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Por cierto, Alcor cobra 200.000 dólares por congelar un cuerpo entero, aunque si solo se congela la cabeza cuesta mucho menos: 80.000 dólares. [Motherboard]