Imagen: Eve Peyser vía Getty

Todo empezó como una aparente broma en su perfil de Twitter: “El tráfico me está volviendo loco. Voy a hacer una máquina tuneladora y empezaré a excavar”. Más tarde, Wired, Bloomberg y el Daily Mail demostraron con fotos que Elon Musk había empezado a construir un túnel en la sede de SpaceX.

Musk explicó que los túneles podían ser una solución para aliviar el tráfico en ciudades como Los Ángeles, pero una investigación de LA Weekly desvela que el proyecto es menos ambicioso de lo que creíamos y, sobre todo, ilegal.

Según unos documentos obtenidos de los registros públicos de California, el proyecto de SpaceX lleva planeándose desde el verano y no ha recibido aún los permisos necesarios del gobierno. Más llamativo es que, a pesar de la prensa recibida (una portada en Bloomberg Businessweek, por ejemplo) no sea más un pequeño túnel peatonal que irá desde desde las oficinas de SpaceX en Los Ángeles hasta un parking para empleados en la calle.

Pero que sea pequeño no lo libra de dificultades. Unos emails muestran los obstáculos que se ha encontrado SpaceX para sacar adelante el proyecto:

En un correo electrónico del 27 de enero, el gerente municipal de Hawthorne, Arnold Shadbehr, advirtió al director sénior de instalaciones y obras de SpaceX, Brett Horton, que la firma necesitaría permiso de la División de Seguridad y Salud Ocupacional (Cal/OSHA) antes de comenzar la excavación. “Presentaremos el túnel a Cal/OSHA cuando tengamos una parte hecha”, respondió Horton. “Por ahora, solo es un agujero en nuestro terreno”.

Shadbehr respondió que los planes del túnel iban a requerir una solicitud con la ciudad que desencadenaría un “periodo de audiencia pública de 30 días” para que los vecinos pudieran opinar sobre la construcción propuesta. También dijo que aunque SpaceX estuviera cavando solo un agujero, “más le valía” obtener la bendición de Cal/OSHA para cualquier excavación de más de metro y medio.

Un portavoz de Cal/OSHA dijo a LA Weekly que SpaceX no se ha puesto en contacto con ellos sobre el proyecto y no tienen permiso aún para excavar. Veremos hasta dónde llega la nueva idea loca de Elon Musk, pero por ahora sigue bastante verde. Sin mencionar que cuando amplías la capacidad de la vía pública difícilmente ayudas a reducir la congestión. [LA Weekly]