La evolución de las ballenas es un relato marcado por transformaciones sorprendentes. Hoy las conocemos como gigantes filtradoras de plancton, pero no siempre fue así. Un fósil hallado en Australia muestra que hubo un tiempo en que estos mamíferos marinos eran cazadores de presas, con dentaduras afiladas y aspecto temible. El hallazgo no solo amplía nuestro conocimiento sobre el pasado, sino que también explica por qué algunos linajes desaparecieron.
Un hallazgo inesperado en la costa australiana
En 2019, Ross Dullard encontró fragmentos óseos en la Costa Surf de Victoria y los donó a Museums Victoria. Lo que parecía un simple fósil resultó ser una de las piezas mejor conservadas del Oligoceno: el cráneo parcial de una ballena joven con el hueso del oído aún unido.
Los estudios determinaron que vivió entre 24 y 26 millones de años atrás, en un clima más cálido y con mares más elevados.
#15Ago #Ciencia
Paleontólogos descubren en Australia a Janjucetus dullardi, una ballena de 25 millones de años con dientes feroces, hocico de tiburón y ojos saltones tipo Pokémon. Medía hasta 3 m y revela secretos de la evolución temprana de las ballenas. – @AP pic.twitter.com/T869DLU1nZ— Reporte Ya (@ReporteYa) August 15, 2025
Janjucetus dullardi: un depredador de dos metros
Bautizada como Janjucetus dullardi, esta ballena medía poco más de dos metros. Tenía un hocico corto, ojos frontales del tamaño de una pelota de tenis y una boca repleta de dientes cortantes.
“Era la versión tiburón de una ballena barbada”, explicó Ruairidh Duncan, autor principal del estudio. A diferencia de los misticetos actuales, que filtran plancton, este animal capturaba activamente a sus presas, perteneciendo al grupo de los mammalodontidos, ballenas dentadas prehistóricas.
Un linaje singular y diverso en Australia
Victoria se ha convertido en la cuna evolutiva de estas especies atípicas: tres de las cuatro conocidas provienen de esta región, entre ellas Mammalodon colliveri y Janjucetus hunderi.
El fósil descubierto es el primero en mostrar detalles tan completos de dientes y oído interno, claves para entender cómo cazaban, se orientaban y se movían en el agua. Gracias a microtomografías y análisis filogenéticos, los investigadores confirmaron que se trataba de un ejemplar juvenil.
#Australie : Découverte d’une baleine préhistorique carnivore
Identifiée comme Janjucetus dullardi, cette espèce vieille de 25 millions d’années possédait des dents acérées, des yeux proéminents et un crâne de prédateur. #Source : Associated Press pic.twitter.com/I88ceDLtyI— Mode Info 24 (@modeinfo24) August 16, 2025
Una historia marcada por la extinción
Los mammalodontidos desaparecieron hace unos 23 millones de años, coincidiendo con la caída del nivel del mar y el enfriamiento global que redujo sus hábitats costeros. El descubrimiento demuestra que estos cetáceos eran más diversos de lo que se pensaba, ampliando el rango de tamaños corporales conocidos.
“Este fósil abre una ventana única a cómo ballenas antiguas crecían y evolucionaban para adaptarse al mar”, señaló Erich Fitzgerald, curador jefe de Museums Victoria.
Fuente: Infobae.