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Tecnología

El futuro llegó antes de lo esperado: Uber apuesta todo a los robotaxis

Para finales de esta década, es posible que tu próximo viaje en Uber no tenga conductor. Al menos, esa es la visión que Uber quiere proyectar, tanto a los usuarios como a sus inversores en Wall Street.
Por Bruce Gil Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Uber anunció ayer una nueva asociación con el fabricante de vehículos eléctricos de lujo Lucid y con la empresa de robótica Nuro. Según el acuerdo, Uber planea desplegar una flota de al menos 20.000 SUV Lucid Gravity equipados con la tecnología de conducción autónoma de Nuro en los próximos seis años. El servicio de robotaxis se lanzará el próximo año en una gran ciudad estadounidense aún no revelada, con planes de expansión a decenas de mercados en todo el mundo.

Como parte del acuerdo, Uber invertirá cientos de millones de dólares en Lucid y Nuro.

Las declaraciones que tanto impacto generaron

“Los vehículos autónomos tienen un enorme potencial para transformar nuestras ciudades positivamente”, declaró el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, en un comunicado de prensa. “Estamos entusiasmados de asociarnos con Nuro y Lucid en este nuevo programa de robotaxis, diseñado específicamente para la plataforma de Uber, con el fin de llevar de manera segura la magia de la conducción autónoma a más personas en todo el mundo”.

No es la primera vez que Uber incursiona en el negocio de los robotaxis. En septiembre, anunció una colaboración con Waymo, la filial de vehículos autónomos de Alphabet, y actualmente opera autos autónomos de Waymo en Austin y Atlanta. Waymo también ofrece viajes a través de su propia app en Phoenix, San Francisco y Los Ángeles.

Uber tampoco está sola en la carrera por convertir en realidad el sueño futurista de ciudades llenas de taxis sin conductor.

Los competidores

Zoox, propiedad de Amazon, está probando sus taxis autónomos en varias ciudades, incluyendo Seattle, Austin, Miami, Los Ángeles y Atlanta. La compañía tiene previsto comenzar a ofrecer viajes al público en San Francisco y Las Vegas antes de fin de año.

Incluso Tesla ha comenzado a operar su propio servicio de robotaxis en algunas zonas de Austin.

Sin embargo, a pesar de la fascinación de Silicon Valley por los autos sin conductor, aún está por verse si realmente podrán transformar el transporte urbano en el corto plazo.

Incluso si Uber logra desplegar 20.000 robotaxis, seguiría representando menos del 1% de su actual fuerza laboral, compuesta por más de 7 millones de conductores a nivel global.

El camino hacia los autos sin conductor tampoco ha estado exento de obstáculos.

No todo lo que brilla es oro

A principios de este año, Zoox retiró del mercado 270 de sus vehículos equipados con una versión específica de su software de conducción autónoma, luego de un accidente que involucró a uno de sus autos sin ocupantes en Las Vegas. Fue la segunda retirada de vehículos de la empresa en el año.

Por otro lado, General Motors anunció a fines del año pasado que abandonaría sus ambiciones en el negocio de los robotaxis. El fabricante había adquirido Cruise Automation en 2016 con la esperanza de lanzar una flota de vehículos autónomos, destinando miles de millones al proyecto. Pero en diciembre, GM comunicó que dejaría de financiar la unidad, citando “el considerable tiempo y recursos necesarios para escalar el negocio, junto con un mercado de robotaxis cada vez más competitivo”.

En su lugar, GM está utilizando la tecnología de Cruise para avanzar en sus sistemas de asistencia al conductor.

Esa decisión llegó después de un grave incidente con un vehículo de Cruise. En octubre de 2023, uno de sus autos atropelló a una peatona en San Francisco —quien ya había sido embestida previamente por otro vehículo— y la arrastró casi seis metros. Cruise pagó posteriormente 1,5 millones de dólares por no revelar completamente los detalles del accidente a las autoridades.

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