La cuenca Norris en Yellowstone alberga algunos de los géiseres más fascinantes del mundo. Está el Old Faithful o Viejo Fiel, un géiser que sigue un patrón de erupciones cada 90 minutos, y de allí su nombre, o el Steamboat o Barco a Vapor, el géiser activo de mayor altura y que escupe columnas de agua de más de 91 metros de alto. Entre los géiseres más conocidos está Echinus, el más ácido de todos y que acaba de despertar.
En un posteo de blog de la Agencia Geológica de EE.UU. el día lunes el científico de Yellowstone Michael Poland dijo que desde el 7 de febrero el géiser Echinus está erupcionando a intervalos repetidos. Al principio las erupciones eran cada tantos días pero luego se dieron cada 2 a 5 horas. Cada erupción duró un par de minutos y alcanzó entre 6 y 10 metros de altura. Es la primera vez que Echinus muestra actividad consistente desde 2017, según afirmó Poland.

Ecología con vapor y burbujas
El Parque Nacional Yellowstone se encuentra en tierras de Wyoming, Montana e Idaho y es el primer parque nacional de Estados Unidos, además de ser el más emblemático. Además, Yellowstone está sobre uno de los sistemas volcánicos más grandes de América del norte, lo que significa que su actividad volcánica es singular y gobierna todo lo que sucede allí.
En esa orquesta de factores están los géiseres, fuentes de agua caliente natural que eyectan altas columnas de agua muy caliente. Según el Servicio de Parques Nacionales del EE.UU. los géiseres son producto de gases subterráneos a alta presión que requieren de “mucha agua, tremendo calor, y un sistema de tuberías muy singular”.
Por otra parte, la cuenca Norris está en la intersección de dos grandes fallas y su perfil ambiental es excepcionalmente caliente y dinámico, por lo que se producen cambios drásticos en la composición física o química de los géiseres, como el hervor inusual o la acidez, según explicó el Observatorio Yellowstone en un artículo.
La mayor rareza
El agua ácida suele descomponer los conductos rocosos de los sistemas de géiseres y por eso es que es raro que haya géiseres ácidos. Pero el géiser Echinus tiene una combinación casi milagrosa de fuerzas naturales que permiten su existencia. En el Echinus hay aguas neutras que mitigan la influencia de los gases ácidos y así, los canales y conductos se mantienen relativamente intactos.

Se trata de una química particular del agua que conforma las rocas rojas recubiertas de mica o sílice en el borde del géiser, que tiene un diámetro de casi 20 metros, según explicó Poland. Pero la acidez de ese estanque no es tan concentrada porque más bien se asemeja al vinagre o al zumo de naranjas y no a un ácido que te quemaría la piel.
Hablar desde la experiencia
El Echinus estuvo mucho más activo hacia finales del siglo XX, con erupciones que podían durar más de 90 minutos en las décadas de 1980 y 1990, y “lo suficientemente regulares como para que el parque a veces pudiera predecirlas y anunciarlas”, según djo Poland. Pero a principios de los años 2000 la actividad del géiser disminuyó y solo hubo erupciones ocasionales, hasta que en 2017 hubo una breve pero intensa serie de erupciones.
Sin embargo, los expertos de Yellowstone no saben cuánto durará la actividad de Echinus esta vez. Históricamente, el géiser Echinus ha eyectado algo de agua durante uno o dos meses, para luego volver a entrar en estado de latencia. Las erupciones regulares disminuyeron hacia fines de febrero, por lo que no se sabe si durarán hasta el verano del hemisferio norte, época en que el parque recibe más visitantes.
Yo crecí en la costa oeste y Yellowstone era el lugar preferido de nuestra familia en las vacaciones de invierno. Lo que recuerdo es que mi padre se preguntaba en voz alta por una pasarela que rodeaba a un estanque, y yo tendría poco más de 10 años y jamás habría sabido si se trataba del Echinus aunque estoy casi seguro de que nos encontrábamos en la Cuenca Norris.
Suponiendo que estuviéramos mirando el Echinus, Poland en su posteo de blog habla sobre lo que sucedió en la segunda mitad del siglo XX: “el géiser tenía actividad consistente y los visitantes podían acercarse a una erupción, allí y en cualquier otro lugar del parque”.
Espero que el géiser Echinus siga despierto durante un tiempo más para que los visitantes puedan recorrer las pasarelas. Poland no parece descartar la posibilidad, y cierra su posteo diciendo que “en la Cuenca Norris todo cambia todo el tiempo por lo que tal vez el espectáculo dure hasta el verano. Crucemos los dedos para que así sea”.