HATS-6 b ya era un planeta bastante incómodo para los modelos antes de que el James Webb apuntara hacia él. Situado a unos 500 años luz de la Tierra, tiene prácticamente el mismo radio que Júpiter, aunque solo ronda un tercio de su masa. Además, completa una vuelta alrededor de su estrella cada 3,3 días. Lo realmente extraño es que esa estrella es una pequeña enana roja con apenas el 60% del radio del Sol.
Los modelos tradicionales tienen dificultades para fabricar gigantes semejantes alrededor de estrellas tan pequeñas: sus discos protoplanetarios suelen disponer de menos material y tiempo para construir rápidamente un núcleo lo bastante masivo como para capturar enormes cantidades de gas. Y, sin embargo, HATS-6 b está ahí.
Ahora Webb ha añadido nuevas rarezas. Tras observar dos tránsitos con NIRSpec, entre 0,6 y 5,3 micras, un equipo liderado por Giannina Guzmán Caloca, de la Universidad de Maryland, encontró agua, metano, dióxido de carbono y amoníaco en su atmósfera.
Encontrar amoníaco aquí es mucho más raro de lo que parece

La presencia de NH₃ no significa que haya vida. En gigantes gaseosos puede producirse mediante química completamente natural. Lo interesante es que casi nunca conseguimos detectarlo con claridad en exoplanetas. Según la Universidad de Maryland, esta sería apenas la segunda detección de amoníaco obtenida mediante espectroscopia de transmisión.
La técnica aprovecha el momento en que HATS-6 b cruza frente a su estrella. Una pequeña cantidad de luz atraviesa su atmósfera y las moléculas absorben determinadas longitudes de onda. Webb separa esa luz y deja aparecer una especie de código de barras químico.
El amoníaco es especialmente útil porque incorpora nitrógeno, lo que podría ayudar a reconstruir dónde y cómo se formó el planeta. Además, junto al metano, encaja con la idea de que gigantes relativamente fríos alrededor de enanas rojas puedan desarrollar una química distinta de los abrasadores Júpiter calientes que conocemos mejor. Pero entonces apareció una anomalía aún mayor.
HATS-6 b debería rondar los 712 K. Webb encuentra algo cercano a 514 K

A partir de su órbita y de la energía que recibe de su estrella, la caracterización tradicional sitúa su temperatura de equilibrio cerca de 712-713 K.
Los modelos aplicados al espectro de Webb, sin embargo, recuperan alrededor de 514 K, con incertidumbres de unas pocas decenas de kelvin. La diferencia se mantuvo incluso cambiando la reducción de datos y los métodos utilizados para interpretar la atmósfera.
Una explicación posible está en las nubes. Si HATS-6 b refleja una cantidad enorme de la radiación de su estrella, absorbería mucho menos calor de lo previsto. Suponiendo una redistribución eficiente de la energía, los investigadores obtienen un albedo de Bond cercano a 0,71: alrededor del 71% de la energía incidente sería reflejada. Venus ronda 0,75.
Los modelos favorecen precisamente una atmósfera con nubes y brumas, aunque el estudio advierte que el albedo no ha sido medido directamente y que existen otras posibles explicaciones.
Y puede que su atmósfera ni siquiera cuente toda la historia del planeta
Hay una última sorpresa. La atmósfera recuperada por Webb posee una metalicidad de aproximadamente una centésima de la solar. Pero cuando el equipo utiliza la masa, el tamaño y modelos del interior para estimar la composición global de HATS-6 b, obtiene una abundancia de elementos pesados unas mil veces mayor que la atmosférica.
Eso sugiere que el planeta podría no estar completamente mezclado: buena parte de sus elementos pesados permanecería escondida en regiones profundas mientras las capas que Webb puede estudiar presentan una composición muy diferente.
El resultado todavía tiene enigmas adicionales, incluida una absorción inexplicada alrededor de las tres micras que podría involucrar HCN o ciertos hidrocarburos, aunque los autores consideran prematuro identificar al responsable.
HATS-6 b empezó siendo extraño porque parecía demasiado grande para haber nacido alrededor de una estrella tan pequeña. Webb acaba de demostrar que ese era probablemente el menor de sus problemas.