Un récord nunca antes visto
Hasta ahora, la distancia máxima que se había registrado para un león cruzando un río era de poco más de 100 metros. Sin embargo, estos dos leones, Jacob y su hermano Tibu, nadaron cerca de un kilómetro para atravesar el canal Kazinga en Uganda. Lo impresionante no es solo la distancia recorrida o que lo hicieran de noche; uno de ellos, Jacob, lo logró a pesar de tener solo tres patas, tras haber sufrido una serie de eventos traumáticos que lo dejaron en esa condición. Este hecho inédito fue capturado por un dron y, además de publicarse en un artículo científico, fue reconocido como un récord Guinness.
La tecnología detrás de la hazaña
El biólogo Alexander Braczkowski, especializado en grandes felinos, utilizó un dron Zenmuse H30T de DJI para grabar este evento. Este dispositivo cuenta con una cámara de 40 MP, un zoom óptico x34 y digital x400, además de una cámara térmica infrarroja y un telémetro láser. Estas características permitieron capturar imágenes detalladas del cruce del río, incluso en la oscuridad total, lo que ha revolucionado la forma en que se estudian los grandes felinos.
Un cambio de paradigma en la investigación de felinos
La vegetación densa de los parques nacionales en Uganda, como el Parque Nacional Queen Elizabeth, dificulta el seguimiento de los leones mediante métodos tradicionales. Por ello, el equipo de Braczkowski recurre a drones para monitorear desde el aire los movimientos, patrones de caza y comportamiento de los leones, incluyendo el cruce de ríos infestados de cocodrilos, como el Kazinga.
Gracias a la visión nocturna del dron, los investigadores ahora pueden captar detalles que antes eran imposibles de observar, incluso en la oscuridad. Esta tecnología no solo ha permitido avanzar en la investigación, sino que también ha sido crucial para la lucha contra la caza furtiva en la región.
Implicaciones para la conservación
El uso de drones no se limita a la investigación científica; también es vital para la preservación y seguridad de la fauna en Uganda y otras partes de África. La tecnología de drones permite detectar actividades ilegales como la caza furtiva y la pesca no autorizada, lo que refuerza los esfuerzos de conservación en áreas protegidas sin vallas.
El futuro de la conservación y el estudio de los grandes felinos parece prometedor gracias a la tecnología, y este récord Guinness marca un hito importante en esa evolución.