Desde hace siglos, la leyenda de un templo majestuoso dedicado al dios Melkart —y más tarde a Hércules— ha alimentado la imaginación de historiadores y arqueólogos. Hoy, un ambicioso proyecto liderado por la Universidad de Cádiz y el Ayuntamiento de San Fernando promete desentrañar uno de los mayores enigmas del Mediterráneo antiguo: el paradero de este santuario sagrado, perdido entre tierra, mar y olvido.

Ecos de un pasado glorioso
Según las fuentes clásicas, el templo fue erigido por los fenicios en el siglo XII a.C., en las costas gaditanas. Más adelante, los romanos lo consagraron a Hércules. Figuras legendarias como Aníbal o Julio César habrían cruzado sus umbrales. De hecho, se dice que César, al ver allí una estatua de Alejandro Magno, lloró por no haber alcanzado aún su grandeza y, movido por esa revelación, abandonó su cargo para perseguir su destino en Roma.
A lo largo de los siglos, las aguas del Atlántico, el abandono y el saqueo borraron casi todo rastro del santuario. Hoy, apenas quedan vestigios en el Museo de Cádiz. Pero el mito permanece, y con él, la voluntad de encontrarlo.
Tecnología al servicio del mito
Por primera vez, un equipo multidisciplinario combinará herramientas de geodetección terrestre, vehículos marinos no tripulados y drones para inspeccionar el entorno de Sancti Petri, San Fernando y Chiclana. El proyecto incluye a la Universidad de Córdoba, que se suma con su experiencia en técnicas no invasivas aplicadas al patrimonio.
La búsqueda se enfocará en el Cerro de los Mártires, Camposoto y el mítico islote de Sancti Petri. Técnicas subacuáticas y análisis geofísicos de última generación permitirán rastrear bajo la arena y el agua posibles restos arquitectónicos.

Más allá de la arqueología
Además de intentar resolver un misterio milenario, el proyecto contempla una fuerte labor de divulgación. Se producirán contenidos digitales, se potenciará la presencia en redes sociales y se organizará una exposición sobre el “Santuario Occidental de Melkart”, con el fin de acercar este capítulo olvidado de la historia al gran público.
¿Está a punto de revelarse uno de los secretos mejor guardados del pasado fenicio-romano? La ciencia, la historia y la tecnología se unen en una cruzada épica para hallarlo.
Fuente: El Debate.