Hay espectáculos naturales que pasan inadvertidos aunque sucedan cada día. Uno de ellos transforma brevemente el cielo en un lienzo rosado, azul y dorado. Basta estar en el momento y lugar adecuados para presenciarlo sin esfuerzo. Este fenómeno atmosférico tiene un nombre sugerente y está conectado con una antigua deidad. ¿Lo has visto alguna vez?

Un fenómeno que aparece cuando el sol no está
Durante los minutos previos al amanecer o justo después del atardecer, el cielo regala un efecto visual sorprendente: una franja de colores cálidos justo encima del horizonte, acompañada de una sombra azulada más abajo. Se trata del llamado Cinturón de Venus, también conocido como arco anticrepuscular.
Este fenómeno se produce durante el llamado crepúsculo civil, una fase del día en la que el Sol se encuentra a menos de 6 grados por debajo del horizonte. Aunque el astro ya no es visible, su luz todavía interactúa con la atmósfera, generando este brillo especial.
De acuerdo con la NASA y publicaciones científicas como Applied Optics, el Cinturón de Venus se forma cuando los rayos solares, al incidir de forma indirecta sobre la atmósfera, dispersan ciertas longitudes de onda y pintan el cielo con tonos rosados, anaranjados y violetas. Esta escena se completa con una banda oscura debajo: es la sombra de la propia Tierra proyectada hacia el horizonte opuesto al Sol.
Cómo encontrarlo en el cielo (sin esfuerzo)
Lo más llamativo de este fenómeno es que se puede observar a simple vista, sin necesidad de binoculares o conocimientos técnicos. La clave está en saber en qué dirección mirar.
Para verlo al amanecer, hay que darle la espalda al este y mirar hacia el oeste. Al contrario, al atardecer, conviene mirar hacia el este mientras el Sol desciende. En ambos casos, lo que se ve es una delicada franja de color sobre el horizonte, con una sombra azul por debajo que se desplaza lentamente.
Por la mañana, el Cinturón parece descender a medida que se aclara el día. Por la tarde, ocurre lo inverso: sube conforme avanza el crepúsculo.
Un nombre que esconde un guiño mitológico
Aunque su nombre parece aludir al planeta Venus, en realidad hace referencia a la diosa romana del amor. La tradición mitológica cuenta que el cinturón de Venus era un objeto mágico que inspiraba deseo y admiración. De alguna manera, este efecto atmosférico también fascina, solo que muy pocos saben cómo, cuándo y dónde encontrarlo.
Fuente: National Geographic.