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El nuevo dueño de Wordle está censurando las palabras "ofensivas"

El New York Times ha eliminado palabras como 'sluts' (putas) de la base de datos de Wordle

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Imagen: The New York Times / Kotaku

Wordle, la última sensación de Internet, ahora es propiedad del New York Times, y ya está alojada en los servidores del periódico. El cambio trajo problemas a algunos jugadores, pero también cambios en el juego en sí. El periódico ha prohibido el uso de palabras como “sluts” (putas) como respuesta, y planea continuar eliminando otras palabras “ofensivas” del juego.

Según informó Polygon, la lista actual de palabras prohibidas incluye insultos sexistas como “whore” (zorra) y “bitch” (perra). Probé “pussy” (coño) y también lo rechazó. Esto significa que si intentas usar estas palabras como respuesta, el juego envía un mensaje diciendo que no se reconocen en su lista maestra de palabras. Palabras como “fucks” (jode), “shits” (mierdas) y “dicks” (pollas) siguen siendo viables, al menos de momento.

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Un portavoz del New York Times dijo a Polygon que “las palabras ofensivas siempre se omitirán” y que la compañía aún está en proceso de eliminar palabras de la base de datos de Wordle. “Como acabamos de comenzar la transición de Wordle al sitio web de The Times, todavía estamos en proceso de eliminar esas palabras del juego”, escribió el portavoz.

Otro de los juegos populares del New York Times, el crucigrama, vio evolucionar sus propias prohibiciones sobre ciertos tipos de palabras en los últimos años cuando los editores intentaron relajar ciertas reglas. No está claro de qué lado caerá finalmente el nuevo filtro de Wordle entre esos estándares cambiantes.

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A pesar de haber sido lanzado por su creador Josh Wardle en octubre pasado, Wordle no comenzó a hacerse popular en redes sociales hasta principios de este año. Desde entonces han aparecido un sinfín de homenajes e imitaciones. El juego se hizo tan popular que el New York Times decidió comprarlo por una suma no revelada de siete cifras.

Ayer, la compañía de medios comenzó a migrar el juego web a sus propios servidores, rompiendo temporalmente las rachas de victorias de algunos jugadores en el proceso. Ahora está prohibiendo palabras. Quizá acabe lanzando notas de parche mientras transiciona del periodismo a una compañía de juegos