Han llegado a su término los meses de especulaciones sobre el interés de SpaceX en un gran terreno de los pantanos de Luisiana. El martes la compañía dio a conocer que planea construir un enorme puerto espacial en Vermillion Parish, sobre la costa del golfo de ese estado, cerca de la comunidad no incorporada de Pecan Island. Los ambientalistas hacen sonar las alarmas.
Justo antes de que el gobernador Jeff Landry anunciara el proyecto de US$100 mil millones, la Federación de Vida Silvestre de Luisiana, la Federación Nacional de Vida Silvestre, y la Conservacionista Pontchartrain presentaron legalmente sus comentarios sobre los cambios en las regulaciones que propuso la Administración Federal de Aviación el 30 de julio. Los grupos conservacionistas argumentan que esos cambios eliminarían los requisitos de hacer estudios ambientales para el desarrollo del puerto espacial, poniendo en riesgo la vida silvestre, el hábitat, el agua y los recursos costeros.
“Para un estado en el que se busca construir un puerto espacial dentro de las 55.000 hectáreas de terrenos pantanosos de las costas de Vermilion Parish, uno de los hábitats más productivos de vida silvestre en el continente, ese cambio no es algo abstracto, sino inmediato y local”, escribieron el lunes en una carta dirigida al Jefe de la FAA Bryan Bradford.
Gizmodo se puso en contacto con SpaceX para que brindaran comentarios, pero hasta el momento no han respondido.
El sitio de lanzamientos más grande del planeta
Starbase, en Luisiana, tiene por intención ser la base de miles de lanzamientos de cohetes Starship por año. El martes, el CEO de SpaceX Elon Musk dijo que sería “el sitio de lanzamientos más grande de la Tierra”, más grande que Starbase de Texas, la ciudad corporativa que ha estado lanzando Starships en los últimos tres años.
Este sitio también ha estado bajo escrutinio por su impacto ambiental. El incidente más notable fue en 2024, cuando los funcionarios encargados de las regulaciones encontraron que SpaceX había violado la ley de Agua Limpia al emitir reiteradamente contaminantes a las aguas de Texas a través del sistema de desagües del Starship.
Los cambios propuestos por la FAA a sus regulaciones para licencias de espacio comercial buscan facilitar el proceso de otorgamiento de la licencia y reducir el peso de las regulaciones para los solicitantes, dejando de lado los requisitos impuestos por 13 leyes sobre vida silvestre, agua y salud pública para las operaciones comerciales espaciales, y que incluyen la ley de Especies en Riesgo, la Ley de Agua Limpia y la Ley de Aire Limpio.
Los grupos de defensa y conservación de la vida silvestre urgen a la FAA a revisar o eliminar los cambios propuestos. Aunque reconocen la oportunidad económica que Starbase podría representar para Luisiana, ponen énfasis en el impacto ecológico de su construcción.
Vermillion Parish está en la planicie Chenier, importante refugio de invierno para aves silvestres migratorias. Está también cerca del Refugio de Vida Silvestre Rockefeller y el Complejo Refugio de Vida Silvestre Estatal.
“Estos pantanos son el lugar donde pasan el invierno las poblaciones de millones de patos y gansos, y brindan un hábitat esencial para aves costeras y pantaneras, además de brindar un lugar de cría para camarones, cangrejos y peces sargo que son la base de la pesca costera de Luisiana, y albergan especies como la grulla trompetera, de gran interés para su conservación. Son tierras y aguas públicas que albergan vida silvestre de la que depende el acceso a la caza y la pesca de la región”, indica la carta.
Vuelos espaciales en una costa que está en crisis
En el sitio web de SpaceX la compañía reconoce que Luisiana está perdiendo su costa más rápido que cualquier otro lugar de EE.UU. Los investigadores creen que el corrimiento hacia el interior de Nueva Orleans será de más de 48 km. para 2070 el 75% de los pantanos que quedan ya habrá desaparecido.
SpaceX dice que “trabaja con agencias estatales y federales, propietarios de tierras y grupos conservacionistas para proteger la costa, preservar los pantanos y la vida silvestre con las actividades recreativas que de ellos dependen”.
Afirma que restaurará “miles de hectáreas” de pantanos utilizando material dragado y sedimentos, y promete no desarrollar toda la extensión del terreno con el fin de preservar los pantanos y el hábitat, afirmando que se asociará con agencias estatales y federales para ampliar el Plan Maestro Costero de Luisiana, y los proyectos de la ley de Planificación, Protección y Restauración de los Pantanos Costeros.
Todo eso está por verse. Si algo aprendimos con Starbase de Texas es que lanzar los cohetes más grandes del mundo en cercanías de ecosistemas sensibles, seguramente acabará creando problemas. Si se aprueban los cambios en las regulaciones que propone la FAA, el próximo gran proyecto de SpaceX podría avanzar y habrá menos supervisión en términos ambientales.