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El precio oculto del mundo digital: El agua que se evapora para sostener la nube

Los centros de datos que hacen posible nuestra vida online también consumen millones de litros de agua para mantenerse operativos. En lugares como Georgia, Estados Unidos, esta demanda choca con los recursos locales y genera un conflicto creciente entre gigantes tecnológicos y comunidades afectadas.

Internet parece flotar en el aire, sin peso ni forma. Pero detrás de cada mensaje, transacción o búsqueda, hay enormes centros de datos físicos que consumen energía, territorio… y agua. Mucha agua. Mientras estas infraestructuras se multiplican por el auge de la inteligencia artificial, comunidades como la de Beverly Morris en Georgia ya sienten sus efectos. Y no hay una solución simple a la vista.

Cuando la nube consume el agua del vecino

El precio oculto del mundo digital: el agua que se evapora para sostener la nube
© Unplash – Joshua Sortino.

Esta historia, contada por la BBC, comienza en 2016, cuandp Beverly Morris se mudó al campo en busca de tranquilidad. Hoy vive frente a un centro de datos propiedad de Meta, la empresa matriz de Facebook. Desde su instalación, asegura que su pozo se llenó de sedimentos, perdió presión y el agua del grifo ya no es confiable. Aunque Meta niega tener responsabilidad y presentó estudios propios, Morris ya no se siente segura ni bienvenida en su hogar.

Su historia refleja una tensión que crece en todo Estados Unidos. Con más de 10.000 centros de datos operando a nivel mundial —la mayoría en EE. UU.— y un crecimiento impulsado por la IA, los reclamos de las comunidades se intensifican. A medida que aumentan las temperaturas y el uso digital, también lo hace el consumo de agua para enfriar servidores que trabajan sin pausa.

Una industria sedienta y sin pausa

El precio oculto del mundo digital: el agua que se evapora para sostener la nube
© Unsplash – Getty.

En días calurosos, un solo centro de datos puede evaporar millones de litros de agua mediante sistemas de enfriamiento. Estudios recientes advierten que, para 2027, el sector podría consumir entre 4.200 y 6.600 millones de metros cúbicos de agua a nivel global. En Georgia, cuyo clima húmedo resulta atractivo para las empresas, esto se traduce en arroyos turbios, quejas ciudadanas y ríos monitoreados por organizaciones ambientales como Flint Riverkeeper.

Empresas como Amazon Web Services afirman estar trabajando para devolver más agua de la que consumen mediante captación de lluvia, uso de aguas residuales y reparación de fugas. Pero incluso acciones cotidianas como una consulta a ChatGPT pueden consumir el equivalente a una pequeña botella de agua, y cada clic suma.

El profesor Rajiv Garg, experto en computación en la nube, reconoce que los centros de datos son ahora parte de la infraestructura crítica global. “No hay vuelta atrás”, afirma. Pero también señala que el futuro de la IA debe construirse con visión de largo plazo y respeto por los recursos básicos. Par

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