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El susto de su vida: un hombre excava fósil de mastodonte en el jardín de su casa

La mandíbula del proboscídeo se encontró a 112 kilómetros al noroeste de la ciudad de Nueva York y se exhibirá al público el próximo año.

Como regalo de Navidad un hombre de Scotchtown, Nueva York, recibió un mastodonte.

El hombre, que no quiere dar su nombre, encontró la mandíbula fosilizada de un mastodonte, con los dientes del extinto gigante, en el jardín de su casa durante este año. Scotchtown está a unos 112 kilómetros al noroeste de la ciudad de Nueva York, y la mandíbula es la primera en una década que se encontró en ese estado. 

Un agricultor holandés había desenterrado el primer mastodonte que se halló en Norteamèrica en 1705. Fue en Claverack, Nueva York. En el estado se han encontrado unos 150 fósiles de parientes extintos del elefante, y casi un tercio de ellos aparecieron en el condado de Orange. Según Untapped New York se han encontrado más de una docena de fósiles de mastodonte en la ciudad de Nueva York solamente. Basta decir que el sur de Nueva York era la central mastodóntica en su época. 

Los mastodontes no deben confundirse con los mamuts, aunque ambos anduvieron por la Tierra en el Pleistoceno y parte del Holoceno. Pero hay diferencias:  la cabeza del mastodonte era más plana y sus colmillos, menos curvos. Aunque la diferencia más obvia es la de los dientes, porque los de los mastodontes tienen puntas cónicas. De hecho, “mastodonte” significa “diente de mama”.

Dientes, quijada, costilla, dedos

Según Robert Feranec, director de investigaciones y colecciones del Museo Estatal de NY, y curador de mamíferos de la Era del Hielo, el hombre encontró el mastodonte mientras trabajaba en su jardín, y lo primero que pensó fue que los dientes eran bolas de béisbol.

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© New York State Museum

“Al encontrar los dientes y sostenerlos en mis manos supe que se trataba de algo especial y decidí llamar a los expertos. Me entusiasma saber que nuestra propiedad ha podido brindar un hallazgo tan importante a la comunidad científica”, dijo el hombre en un comunicado del museo.

Al seguir excavando, el personal del museo y el de la Universidad Estatal de Nueva York, Condado de Orange, hallaron parte del hueso de un dedo del pie, un fragmento de costilla, y toda la mandíbula de un mastodonte adulto. 

“La mandíbula es la estrella, pero los otros huesos y fragmentos ofrecen un valioso contexto, y potencial para más investigación”, dijo Cory Harris, antropóloga de la SUNY Orange en el mismo comunicado. “Esperamos también poder seguir explorando el área inmediata para ver si hay más huesos tan bien preservados”. 

En los últimos años los avances en las investigaciones de ADN han ayudado a comprender mejor cómo vivìan los mastodontes en Norteamèrica. En 2022 un equipo de investigadores logró conocer la mayor parte de la vida del mastodonte de Buesching – al que afectuosamente llaman Fred – a partir de su colmillo de 13.000 años de antigüedad. 

Los investigadores planean usar carbono para calcular la antigüedad de la quijada del mastodonte con mayor precisión, pero además estudiarán su dieta y el tipo de hábitat en el que vivió, como lo hizo el equipo arriba mencionado con Fred. El museo comunicó que se exhibirà el fòsil al público en 2025.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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