Hace unos 13,8 mil millones de años una bola de fuego diminuta pero densa dio lugar al vasto cosmos que contiene billones de galaxias, incluyendo la Vía Láctea. Sin embargo, nuestro universo está muriendo, y mucho más rápido de lo que la ciencia había calculado, según los nuevos trabajos de investigación.
Los últimos remanentes estelares del universo dejarán de existir en 10 a la potencia 78 años (un uno con 78 ceros), según el nuevo cálculo de los científicos de la Universidad Radboud de Países Bajos. Eso sucederá dentro de muchísimo tiempo cuando se acabe la energía del universo, aunque será mucho antes de lo que se había calculado antes, que eran 10 a la 1.100 potencia años.
Una nueva mirada a la radiación Hawking y su impacto en el final del cosmos
El nuevo trabajo que se publicó el lunes en Journal of Cosmology and Astroparticle Physics es seguimiento de un trabajo anterior del mismo grupo de científicos. En su estudio de 2023 el experto en agujeros negros Heino Falcke, el físico cuántico Michael Wondrak, y el matemático Walter van Suijlekom, sugirieron que otros objetos como las estrellas de neutrones podrían evaporarse como lo harían los agujeros negros. La teoría original que desarrolló Stephen Hawking en 1974 proponía que la radiación que escapa cerca del horizonte de eventos de un agujero negro erosionaría de a poco su masa a lo largo del tiempo. El fenómeno, que se conoce como radiación Hawking, sigue siendo una de las ideas más sorprendentes sobre los agujeros negros al día de hoy.
Apoyándose en la teoría de la radiación Hawking, los investigadores de este nuevo trabajo sugieren que el proceso de erosión depende de la densidad del objeto. Hallaron que a las estrellas de neutrones y a los agujeros negros estelares, el deterioro les toma más o menos la misma cantidad de tiempo, que calculan es 10 a la 67 potencia años. Aunque los agujeros negros tienen un campo gravitacional más potente, que haría que se evaporen más rápido, no tienen superficie por lo que acaban reabsorbiendo parte de su propia radiación, “lo cual inhibe el proceso”, según declaró Wondrak.
Los científicos luego calcularon el tiempo que les llevaría evaporarse a varios cuerpos celestes mediante la radiación similar a la de Hawking, y eso les llevó a una fecha de vencimiento cósmico más corta. “El final del universo llegará mucho antes de lo calculado, pero afortunadamente todavía falta muchísimo tiempo”, dijo Falcke.
El trabajo también calcula que la evaporación le llevaría a la luna 10 elevado a 90 años basándose en la radiación Hawking. “Al formular esta clase de preguntas y estudiar los casos extremos, queremos entender mejor la teoría y tal vez algún día podamos develar el misterio de la radiación Hawking”, dijo van Suijlekom.