Saltar al contenido
Ciencia

El volcán Kīlauea revela una señal que permite anticipar sus erupciones: los científicos descubrieron cómo funciona

Un estudio publicado en la revista Science identificó un patrón que permite anticipar nuevas erupciones del volcán Kīlauea, en Hawái. Los investigadores descubrieron que su superficie se eleva lentamente antes de expulsar enormes fuentes de lava, una señal que podría mejorar los sistemas de alerta volcánica.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Uno de los volcanes más activos del planeta acaba de revelar una pista fundamental sobre su comportamiento. El Kīlauea, ubicado en Hawái, presenta cambios en su superficie que permiten a los científicos estimar cuándo podría producirse una nueva erupción.

La investigación, publicada el 8 de octubre de 2026 en la revista Science, analizó una extraordinaria secuencia de erupciones que comenzó en diciembre de 2024. Los resultados muestran que el volcán sigue un ciclo de acumulación y liberación de presión que puede detectarse mediante instrumentos especializados.

Este descubrimiento podría representar un avance importante para la vigilancia volcánica y la prevención de riesgos.

La sorprendente señal que aparece antes de que el volcán expulse lava

Los investigadores identificaron un fenómeno que se repite entre los episodios eruptivos: la superficie del Kīlauea comienza a elevarse lentamente, como si el volcán estuviera inflándose.

Este movimiento ocurre cuando el magma se acumula en un reservorio subterráneo y aumenta la presión sobre las rocas que lo rodean.

Cuando comienza la erupción, el magma asciende y sale a la superficie formando enormes fuentes de lava. Al mismo tiempo, el terreno desciende rápidamente porque disminuye el volumen de material almacenado bajo el volcán.

Los científicos descubrieron que estas variaciones pueden utilizarse para establecer ventanas de tiempo en las que resulta más probable que ocurra un nuevo episodio.

Sin embargo, el sistema todavía no permite determinar el momento exacto de una erupción.

El volcán Kīlauea revela una señal que permite anticipar sus erupciones: los científicos descubrieron cómo funciona
© BBC Earth- Youtube.

Más de 50 erupciones con fuentes de lava de hasta 500 metros

La secuencia eruptiva comenzó el 23 de diciembre de 2024 en el cráter Halemaʻumaʻu, situado en la cumbre del Kīlauea.

Hasta agosto de 2026, el volcán había registrado 54 episodios de fuentes de lava, algunos de los cuales superaron los 500 metros de altura.

La mayoría de estos eventos duró entre seis y doce horas, separados por períodos de relativa calma que podían extenderse durante varios días o semanas.

Esta actividad convirtió al volcán en un laboratorio natural excepcional. Los científicos utilizaron cámaras, sensores sísmicos, instrumentos de deformación y análisis químicos para estudiar el comportamiento del magma.

Los datos permitieron relacionar los cambios de presión subterránea con la aparición de nuevas fuentes de lava.

El misterio de los gases que impulsan las erupciones

Aunque los científicos identificaron un patrón de deformación, todavía investigan qué mecanismos desencadenan las fuentes de lava.

Una de las hipótesis propone que el magma libera burbujas de gas ricas en vapor de agua cerca de la superficie. Estas burbujas favorecerían el ascenso rápido de la roca fundida. Otra explicación plantea que el dióxido de carbono se acumula a mayor profundidad y contribuye a generar las condiciones necesarias para una erupción.

Comprender estos mecanismos permitiría mejorar los modelos que explican por qué algunas erupciones producen fuentes de lava tan altas.

Un descubrimiento que podría transformar la predicción volcánica

El Observatorio Volcánico de Hawái, perteneciente al Servicio Geológico de Estados Unidos, ya utiliza las mediciones de deformación del terreno para elaborar pronósticos sobre posibles nuevos episodios.

Estas estimaciones permiten anticipar períodos de mayor actividad y mejorar la preparación ante la caída de fragmentos volcánicos y las emisiones de gases. No obstante, los investigadores advierten que los patrones pueden cambiar y que las previsiones deben actualizarse constantemente.

El Kīlauea demuestra así que incluso los volcanes más impredecibles pueden ofrecer señales detectables antes de entrar nuevamente en erupción.

 

 

Fuente: Infobae.

Compartir esta historia

Artículos relacionados