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Ciencia

El vórtice polar sur en jaque: un calentamiento estratosférico poco común podría alterar el clima global

Un fenómeno atmosférico poco frecuente sacude los cielos de la Antártida: el vórtice polar sur está siendo desestabilizado por un repentino calentamiento estratosférico. Aunque ocurre a 30 km de altura, este evento podría desencadenar olas de frío tardías en Sudamérica, modificar la circulación atmosférica e incluso influir en el próximo invierno del hemisferio norte.
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Un raro calentamiento en las capas altas de la atmósfera está debilitando el vórtice polar sobre la Antártida. Lo que parece un suceso lejano y técnico podría, sin embargo, tener consecuencias directas en nuestro tiempo. Modelos de la NASA y del GFS muestran anomalías térmicas de hasta 50 °C por encima de lo normal en la estratosfera. El resultado: un sistema climático en tensión, con impactos que podrían sentirse muy lejos del Polo Sur.

Qué es el vórtice polar y por qué importa

El vórtice polar funciona como un gigantesco trompo de aire helado que confina el frío en torno al Polo Sur. Cuando se debilita, ese aire gélido se escapa hacia latitudes medias, alterando el tiempo en países como Chile, Argentina o Australia.
El detonante es el calentamiento estratosférico repentino: una subida abrupta de temperatura en la estratosfera que deforma y ralentiza el vórtice.

Señales del cambio en altura

Los datos satelitales muestran un aumento de hasta 30 °C en la estratosfera sobre la Antártida, con un núcleo frío desplazándose hacia los bordes del continente.
Aunque aún no se ha declarado un “calentamiento súbito” formal, los modelos prevén que la anomalía de presión se intensifique hacia finales de septiembre, debilitando el vórtice a la mitad de su fuerza habitual.

Posibles efectos en el hemisferio sur

Los antecedentes sugieren consecuencias como:

  • Olas de frío tardías en plena primavera austral.

  • Cambios en los vientos y la presión, que alteran la circulación atmosférica.

  • Mayor radiación UV por debilitamiento del ozono.

  • Más tormentas en el Pacífico Sur.

Para Sudamérica, esto podría significar nubosidad, inestabilidad y episodios de frío inesperado en el inicio de la primavera.

Impactos que pueden llegar al norte

La atmósfera conecta hemisferios mediante la circulación Brewer-Dobson. Así, la energía y los cambios químicos pueden viajar desde el sur hacia el norte. Tras un evento similar en 2019, se detectaron anomalías en la ionosfera sobre Estados Unidos y Europa, e incluso efectos en el invierno boreal.

Un fenómeno raro, pero global

Estos calentamientos estratosféricos son poco frecuentes en el hemisferio sur, debido a su mayor estabilidad atmosférica. Sin embargo, cuando ocurren, el sistema climático global siente la sacudida.
En las próximas semanas, la evolución del vórtice polar sur será clave no solo para el tiempo en Sudamérica, sino para el equilibrio atmosférico planetario.

Fuente: Meteored.

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