Saltar al contenido
Ciencia

Urano pierde más calor de lo que se pensaba

El descubrimiento contradice los hallazgos de la nave Voyager 2, cuyos datos sugerían que Urano, a diferencia de otros planetas gigantes en el sistema solar, no tenía una fuente interna de calor.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

La nave espacial Voyager 2 pasó junto a Urano en 1986 y detectó un nivel sorprendentemente bajo de calor interno proveniente del planeta. Desde entonces los científicos han creído que Urano era distinto a los demás planetas gigantes de nuestro sistema solar, ya que Júpiter, Saturno y Neptuno tienden a emitir más calor del que absorben de la luz solar.

Ahora un nuevo trabajo de investigación sugiere que la ciencia podría haberse equivocado con respecto a los datos de la Voyager 2: Urano sí tiene una fuente interna de calor parecida a la de sus hermanos planetarios. Para el estudio que se publicó el lunes en Geophysical Research Letters, se analizaron décadas de datos de archivo disponibles sobre el gigante de hielo, y hallaron que Urano emite 12,5% más calor interno del que absorbe del sol.

Es considerablemente menor calor que el que emiten los otros tres planetas gigantes, porque en esos casos la emisión es más del 100% mayor a la energía solar que reciben. Sin embargo, el estudio demuestra que Urano no se aparta demasiado de lo que la ciencia entiende en general sobre cómo se forman y evolucionan los planetas gigantes.

¿Por qué es más frío?

Para llegar a esta conclusión se analizaron datos sobre el equilibrio global de energía de Urano a lo largo de su órbita completa en torno al sol, proceso que dura 84 años. El equipo tomó los datos observados y los combinó con modelos computarizados, hallando grandes cambios entre las estaciones a causa de las enormes variaciones en la exposición del planeta a la luz solar. Estos nuevos hallazgos se condicen con un trabajo anterior sobre el equilibrio de energía de Urano que se publicó en mayo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Dicho esto, ninguno de los estudios ofrece una respuesta clara sobre por qué el calor interno de Urano es tanto menor al de los otros gigantes de gas y hielo. Urano tal vez tenga “una estructura interior o historia evolutiva distinta a la de los otros planetas gigantes”, señalaron los investigadores en su declaración. Su trabajo también encontró que los niveles de energía de Urano cambian según sus estaciones, que duran 20 años. Las fluctuaciones junto con el presupuesto de calor del planeta “brindan controles de observación que pueden utilizarse para desarrollar teorías de formación planetaria de los planetas gigantes”, señala el trabajo.

Así, este trabajo responde y formula preguntas sobre Urano, que consideran buena razón para que las futuras misiones de la NASA sigan investigando al helado planeta.

“Al descubrir cómo almacena y pierde calor Urano podemos entender más sobre los procesos fundamentales que dan forma a las atmósferas planetarias, los sistemas del clima y la meteorología”, dijo Liming Li, del área de física de la Universidad de Houston y participante del trabajo. “Estos hallazgos permiten ampliar nuestra perspectiva del sistema atmosférico de la Tierra y los desafíos que presenta el cambio climático”.

Compartir esta historia

Artículos relacionados