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Ciencia

En lo que se creía que podría ser un gran avance, la píldora de Ozempic fracasa en los grandes ensayos para tratar el mal de Alzheimer

La versión oral de la semaglutida, droga GLP-1, no logró detener el avance de la enfermedad en comparación con un placebo
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Dos de los estudios más esperados de este año —ensayos doble ciego randomizados, controlados y a gran escala con la popular droga semaglutida para el tratamiento de la obesidad y la diabetes— fracasaron lamentablemente en el intento por detener el avance del mal de Alzheimer.

Novo Nordisk, fabricante de la semaglutida, anunció los desalentadores resultados del ensayo el lunes por la mañana. La droga no logró ralentizar o detener el avance de la enfermedad al compararla con un placebo, según revelaron los ensayos. Ahora la compañía pone fin a la extensión de estos ensayos, aunque hay algunos expertos que siguen teniendo esperanzas sobre el potencial futuro de la terapia con GLP-1 para el mal de Alzheimer. 

“Aunque los resultados no son los que esperábamos, contribuyen a nuestra comprensión de esta enfermedad devastadora y fatal”, dijo Joanne Pike en declaraciones enviadas a Gizmodo, como presidente y CEO de la Asociación Alzheimer.

Una promesa incumplida

La semaglutida es el ingrediente activo de la droga Ozempic para la diabetes y también de Wegovy para tratar la obesidad. También está disponible ahora como medicación oral para tratar la diabetes, y su marca comercial es Rybelsus.

La droga imita la hormona natural GLP-1 que ayuda a regular el apetito y la producción de insulina, entre otras cosas. Aunque no es la primera droga GLP-1 que se aprobó, la semaglutida mejoró la duración y potencia del tratamiento en el campo de la obesidad. Su efectividad para perder peso es mayor que la de la dieta y el ejercicio solamente.

Durante años ha habido estudios que sugerían que las drogas GLP-1 como la semaglutida podrían prevenir o ralentizar el avance del deterioro cognitivo, y basándose en estos prometedores estudios, hace cuatro años Novo Nordisk comisionó los ensayos en fase 3 evoke y evoke+.  En los ensayos participaron 3.808 adultos mayores (más de 55 años) con leve impedimento cognitivo o fase inicial del mal de Alzheimer. Al azar, se determinó que un grupo recibiría una dosis semanal de semaglutida oral o un placebo.

Al igual que en ensayos anteriores, la semaglutida se toleró bien en general (los efectos colaterales más comunes suelen ser gastrointestinales, como náuseas o vómitos). Los que tomaban semaglutida parecían tener mejoras notables en los biomarcadores relacionados con el Alzheimer, según Novo Nordisk. Pero finalmente esas mejoras no se tradujeron en resultados reales. No hubo diferencia significativa en el avance del deterioro cognitivo al comparar los dos grupos, según informó la compañía.

“Sobre la base de la necesidad insatisfecha de detener el avance del mal de Alzheimer, además de una cantidad de datos indicativos, sentimos la responsabilidad de explorar el potencial de la semaglutida aunque la probabilidad de éxito no era alta. Nos enorgullece haber llevado a cabo dos ensayos bien controlados en fase 3 en el mal de Alzheimer que cumplieron con los más altos parámetros investigativos y rigurosa metodología”, dijo Martin Holst Lange, Ejecutivo Científico y Vicepresidente ejecutivo de investigación y desarrollo de Novo Nordisk, en declaraciones.

El futuro de las GLP-1 para el deterioro cognitivo

El mal de Alzheimer es una de las enfermedades más complejas y devastadoras que nos afectan. Incluso hoy los investigadores no logran llegar a un acuerdo sobre las causas exactas del Alzheimer, ni sobre el mejor tratamiento. Esta no es la primera vez que una droga promete ser efectiva contra el mal de Alzheimer en la última etapa de los ensayos clínicos. Por lo tanto, los resultados no fueron una gran sorpresa.

Sin embargo, a pesar del fracaso, puede haber algo positivo. Con los biomarcadores se encontró que posiblemente haya una medicación GLP-1 que pueda frenar el avance de la enfermedad, aunque no sea esta droga en particular, o esta forma en que se usó. Hay drogas GLP-1 más nuevas y varias en desarrollo que en general son más efectivas para tratar la obesidad y la diabetes en comparación con la semaglutida. Por lo tanto, quizá también sean más efectivas para tratar el Alzheimer. Hay antecedentes que indican que lo mismo ha sucedido con otras drogas. Después de años de fracasar (y una aprobación controversial), hoy hay varias drogas anti-amiloides que logran una modesta ralentización del avance del mal de Alzheimer.

El tiempo es otra cosa a considerar. Es posible que darles medicación anti-Alzheimer a personas con alto riesgo de sufrir la enfermedad – pero años antes de que aparezcan los síntomas – puede ralentizar significativamente su aparición, hipótesis que hoy se está probando en ensayos con otras drogas.

No se detienen quienes investigan, esperando que la terapia con GLP-1 para tratar el Alzheimer pueda ser efectiva.

“Aunque esta píldora de semaglutida no sirvió para frenar el mal de Alzheimer, se seguirá investigando esta clase de drogas en este campo, porque su acción podría ser diferente. La Asociación del mal de Alzheimer sigue liderando este tipo de investigaciones innovadoras y creemos que es esencial seguir investigando distintas formas de tratamiento y prevención”, afirmó en declaraciones a Gizmodo María C. Carrillo, quien encabeza las áreas de ciencia y asuntos médicos de la Asociación.

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