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Investigaciones recientes sobre los quipus de Santa Leonor de Jucul, en Perú, apuntan a una posibilidad fascinante: algunas de estas cuerdas anudadas no solo registraban información administrativa o ritual, sino también respuestas comunitarias frente a sequías, lluvias y cambios ambientales. Si se confirma y se cruza con otros datos paleoclimáticos, podrían convertirse en una fuente inesperada para reconstruir el clima andino antes de los registros modernos.
La Agencia Espacial Europea presentó su visión tecnológica para 2040, un escenario donde humanos viven en hábitats autosuficientes en órbita, la Luna, Marte y más allá. La idea no es una promesa cerrada, sino una hoja de ruta: construir “oasis espaciales” capaces de generar recursos, reciclar sistemas y proteger a sus habitantes de entornos extremos.
Investigadores de la Marine Biological Association reunieron más de 500 cepas de hongos marinos procedentes de agua de mar, sedimentos y algas. Su objetivo es explorar cómo estos organismos, invisibles para la mayoría, pueden convertirse en proteínas alternativas, nuevos compuestos médicos y herramientas agrícolas menos agresivas.
La empresa espacial estadounidense, rescatada recientemente por el exCEO de Google Eric Schmidt, anunció sin previo aviso que lanzará un orbitador marciano en 2028 con instrumentos provistos por la NASA. El objetivo: medir los depósitos de hielo bajo la superficie y estudiar los vientos de Marte con una precisión que las misiones actuales no alcanzan
Un innovador sistema impulsado por energía solar promete transformar agua de mar en agua potable sin generar residuos contaminantes, atacando uno de los mayores desafíos ambientales del siglo XXI.
La etapa superior de un cohete chino Zhuque-2E se rompió en órbita baja y dejó decenas de fragmentos cerca de rutas usadas por satélites y estaciones espaciales. No es el episodio más grave de basura espacial, pero sí otro aviso incómodo: China acumula antecedentes preocupantes en la gestión de restos orbitales.