Muy pocas cosas en el planeta producen tal sensación de alegría y ternura como ver jugar a dos animales. Si además esos dos animales son tan diferentes como un oso polar y un perro, la escena es más potente. No siempre acaba bien, aunque en este caso, parece que hay esperanza.

Lo que vemos: casi dos minutos de juegos y caricias entre un oso polar y un perro encadenado filmados por una pareja desde un coche. Al lado de ambos animales, un segundo perro ladrando que trata de hacer que el oso retroceda.

Sin embargo, este no hace ningún caso, se acerca al animal y lo acaricia con su pata. El momento más perturbador surge cuando lo “muerde”, pero lo hace de forma amistosa, jugando en todo momento. Así transcurre un vídeo que, ahora sí, y a diferencia del 2016, nos permite tener un rayo de esperanza.

El año pasado se dio una escena casi calcada en Canadá, pero el final no fue el mismo. Aunque el perro en cuestión sí sobrevivió, el hombre que cuidaba de este y otros cachorros en la zona vio como uno de los osos polares se comía a una de sus mascotas. [Digg]