La nave espacial Lucy de la NASA ha tomado su primera foto del sistema Tierra-Luna un año después del comienzo de su viaje hacia un grupo distante de asteroides. La sonda ha capturado imágenes hermosas, pero también algo sobrecogedoras, mientras pasaba a toda velocidad durante su maniobra de asistencia gravitacional.
Lucy se encuentra actualmente en un viaje de seis años hacia Júpiter para estudiar sus asteroides troyanos, dos grupos de objetos rocosos que siguen a Júpiter en su órbita alrededor del Sol.
Como parte de su intrincado viaje, Lucy pasó cerca de la Tierra el pasado 15 de octubre para la primera de tres maniobras de asistencia gravitacional que colocarán la nave espacial en una nueva trayectoria más allá de la órbita de Marte. Durante este sobrevuelo, la sonda tomó algunas fotos de la Tierra y la Luna para calibrar sus instrumentos. La NASA publicó las imágenes esta semana, y son realmente geniales, aunque no puedo evitar que me evoquen un fuerte sentimiento de soledad. Las fotos son también un anticipo de las capacidades de la nave espacial y de las fantásticas imágenes que podemos esperar cuando llegue a los asteroides troyanos.

La primera imagen se tomó el 13 de octubre, cuando Lucy estaba a 1,4 millones de kilómetros de la Tierra. La nave espacial todavía se dirigía hacia nuestro planeta para el sobrevuelo cercano y pudo capturar el sistema Tierra-Luna en el mismo encuadre.
La Luna se puede ver muy débilmente a lo largo del lado izquierdo de la imagen, separada de su planeta anfitrión por unas 238,900 millas (384.400 kilómetros). La vista desafía nuestra percepción de la Luna cuando la vemos en nuestros cielos nocturnos, porque a simple vista aparece relativamente cerca de nosotros. No es así, en realidad, la imagen revela lo lejos está realmente la Luna de la Tierra y la espeluznante oscuridad del vacío del espacio entre ambos cuerpos.

A medida que Lucy se acercaba a la Tierra, capturó esta mirada más cercana al planeta tomada el 15 de octubre a una distancia de 385.000 millas (620.000 kilómetros). Esta vista de la Tierra muestra Hadar, Etiopía, el lugar de origen de Lucy, el fósil de homínido de 3,2 millones de años de antigüedad que da nombre a la nave espacial.
Los fósiles de Lucy proporcionaron información valiosa sobre la evolución humana, de la misma manera que los asteroides troyanos podrían ayudar a los científicos a reconstruir la historia del origen del sistema solar primitivo y cómo evolucionó con el tiempo.

Aproximadamente ocho horas después de volar más allá de la Tierra, Lucy se acercó a la Luna. La nave espacial capturó esta imagen de primer plano de la superficie lunar el 16 de octubre, a una distancia de alrededor de 140.000 millas (230.000 km) de su superficie.
La imagen, tomada con la cámara en escala de grises de alta resolución L’LORRI (Lucy LOng Range Reconnaissance Imager) es, en realidad, el resultado combinando de diez exposiciones separadas por dos milisegundos para aumentar su calidad. Cada píxel representa aproximadamente 0,8 millas (1,3 kilómetros).

El mosaico de la Luna sobre estas líneas se creó a partir de cinco exposiciones separadas de un milisegundo, y cada píxel representa aproximadamente 0,7 millas (1,2 kilómetros). El área superior de la imagen se tomó antes que la parte inferior, lo que resultó en una vista incongruente de esa región lunar. La imagen se tomó unas ocho horas después del paso de Lucy por la Tierra, cuando la nave espacial estaba a unas 140.000 millas (230.000 km) de la Luna.

En esta otra imagen de primer plano de la Luna, Lucy observó el lado de la superficie lunar más familiar para nosotros en la Tierra. Volando entre la Tierra y la Luna, la nave espacial capturó la cuenca de impacto llena de lava conocida como Mare Imbrium. El área inferior derecha de la imagen muestra la cordillera de los Apeninos, el lugar de aterrizaje de la misión Apolo 15 en 1971.
Después de que Lucy se despidiera de la Tierra, su nueva trayectoria la colocó en una órbita de dos años alrededor del Sol. Pasado ese tiempo Lucy regresará a la Tierra para recibir una última asistencia gravitacional. A partir de ahí, la nave espacial aún tendrá que viajar unos tres años antes de alcanzar su primer objetivo, el asteroide Donaldjohanson. Más tarde, en agosto de 2027, Lucy comenzará su gira troyana visitando Eurybates y su compañero binario Queta, seguidos de Polymele y su compañero binario, Leucus, Orus y el par binario Patroclo y Menoetius. A juzgar por estas fotos, las que tome de la superficie de los asteroides van a ser puro espectáculo para los amantes del espacio.