Captura de pantalla: Science

Gran parte del trabajo de los ingenieros industriales consiste, dicho de una manera muy burda, en recortar partes superfluas. Para ello utilizan programas de optimizaci√≥n topol√≥gica, pero ¬Ņqu√© pasa si le dejas esa aplicaci√≥n a un superordenador? El resultado es algo tan perfecto que no se puede fabricar.

Un equipo de investigadores del departamento de Ingenier√≠a Mec√°nica de la Universidad de Dinamarca puso a prueba los l√≠mites del dise√Īo 3D cargando la aplicaci√≥n de optimizaci√≥n en un superordenador. Despu√©s, le dieron a la m√°quina los planos del ala de un Boeing 777 Airlines y la dejaron hacer sus c√°lculos durante cinco d√≠as.

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El resultado es un ala de avi√≥n de apariencia normal en el exterior, pero completamente revolucionaria en su estructura interna. En lugar del dise√Īo de rejilla de las actuales, el superordenador ha calculado una estructura que casi recuerda a los huesos de las aves. El ala dise√Īada de esta forma es un 5% m√°s ligera que las alas actuales. Puede parecer poco, pero esa reducci√≥n supondr√≠a un ahorro de 200 toneladas de combustible al a√Īo.

La optimización topológica es una cuestión de resolución, y esta resolución se mide en vóxeles (el equivalente tridimensional de un píxel). Los modelos estándar de ingeniería pueden llegar a tener hasta 5 millones de vóxeles. El experimento realizado por los investigadores daneses supera los mil millones de vóxeles.

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El problema, como apunt√°bamos arriba, es que a d√≠a de hoy es imposible fabricar nada semejante con los m√©todos actuales. Los investigadores han logrado imprimir en 3D un prototipo a escala, pero los m√©todos de fabricaci√≥n aditiva a√ļn tienen que mejorar mucho para crear una pieza completa de ese tipo. [Nature v√≠a Science]