GIF: Nitin Gupta (Twitter)

Las siguientes imágenes te romperán el corazón. Un vehículo autónomo de Waymo intenta incorporarse a la autopista desde un carril de aceleración y nadie le cede el paso. Frena, pone el intermitente... pero no se atreve a salir. Deja pasar varias oportunidades y finalmente se queda donde estaba.

A diferencia del accidente del viernes pasado, en el que un conductor humano embistió al coche autónomo sin darle tiempo para reaccionar, este es un caso que cualquier persona habría resuelto mejor que el robot. El vehículo se deja intimidar por el resto de conductores y, en lugar de frenar a los de atrás o acelerar y lanzarse al primer hueco, opta por rendirse.

Es la demostraci√≥n emp√≠rica del llamado Santo Grial de la conducci√≥n aut√≥noma, el problema que nos separa de los veh√≠culos 100% aut√≥nomos. En una incorporaci√≥n o fusi√≥n de dos carriles entra en juego una serie de negociaciones en las que t√ļ solicitas a los otros conductores que te cedan el paso. Esto genera m√ļltiples variables que pueden cambiar dr√°sticamente en cada intento, por lo que es una situaci√≥n muy dif√≠cil de programar.

En primer lugar, todos los conductores van a una velocidad alta. Pero adem√°s son humanos: hay algunos m√°s amables y otros m√°s agresivos que te ceder√°n el paso con mayor o menor probabilidad. Para colmo, unos intentar√°n meterse en tu carril mientras t√ļ intentas hacer lo contrario. Es un conflicto que existir√° mientras los veh√≠culos aut√≥nomos coexistan con humanos, y solo se resolver√° cuando las m√°quinas adquieran experiencia.

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[Nitin Gupta vía mixx.io]