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Tecnología

Experimento con IA. Quedaron atónitos ante los resultados

Una ciudad de Kentucky, EE.UU. utilizó la IA para eliminar etiquetas políticas y descubrió que sus residentes están de acuerdo en casi todo.
Por Ece Yildirim Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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A lo largo de un mes, en una localidad de Kentucky se realizó una “reunión” con casi 8.000 residentes que asistieron este año gracias a la tecnología de la inteligencia artificial.

Bowling Green es la tercera ciudad más grande de Kentucky, parte del Condado de Warren. Su población alcanzará un pico máximo para 2050, y para prepararse, los funcionarios del condado quisieron consultar la opinión de la comunidad.

No es fácil poder hacerlo, porque las reuniones en los ayuntamientos tienen sus problemas: no siempre asisten multitudes, y cuando asisten se cuenta con una cantidad de personas que llegan con opiniones negativas que no representan a la totalidad de la población.

Por otra parte, obtener la opinión de una porción mayor de pobladores con encuestas en línea da como resultado una base de datos tan enorme que los funcionarios y voluntarios encuentran dificultades para comprender qué es lo que quiere la gente.

Los funcionarios condales de Bowling Green usaron la IA para eso. Y la participación fue masiva: en una encuesta en línea de más o menos un mes, casi el 10% de los residentes de Bowling Green expresaron sus opiniones sobre los cambios de políticas que querrán para su ciudad. Luego los resultados se sintetizaron con una herramientas de IA, y con ello se confeccionó un informe de políticas que el público puede ver en el sitio web.

“Si convocase a una reunión presencial sobre estos temas, los asistentes habrían sido 23”, le dijo a PBS News Hour Doug Gorman, juez ejecutivo del condado de Warren en una entrevista esta semana. “Lo que hicimos fue convocar a la reunión de ayuntamiento más grande en todo EE.UU.”.

El experimento de Bowling Green

El condado contó con la ayuda de una firma local de estrategias para lanzar un sitio web en febrero, donde los residentes podían presentar ideas anónimas. Para la encuesta utilizaron la plataforma abierta Pol.is, que se utiliza en todo el mundo para la participación de los ciudadanos y que tiene gran éxito en Taiwan.

La consigna era de respuesta abierta y solo preguntaba qué querían ver los ciudadanos en su comunidad en los próximos 25 años. Luego podían seguir participando con votos respecto de otras consignas o preguntas.

En los 33 días en que estuvo disponible la encuesta en el sitio web, casi 8.000 residentes participaron más de un millón de veces compartiendo unas 4.000 ideas que varían desde nuevos museos, ampliación de infraestructura peatonal, espacios verdes, y más.

Luego las respuestas de recopilaron en un informe utilizando Sensemaker, una herramienta de IA del incudabor tecnológico Jigsaw, de Google, que analiza grandes volúmenes de conversaciones en línea, categorizando lo expresado en temas generales y analizando acuerdo y desacuerdo para crear información que ayude a decidir acciones.

Sensemaker encontró 2.370 ideas en las que al menos el 80% de los participantes estaban de acuerdo. Algunas de ellas incluían el aumento de la cantidad de especialistas en cuidado de la salud en la ciudad para que los residentes no tuvieran que trasladarse a Nashville, a una hora de distancia. También, el reciclado de tiendas vacías y la ampliación de la cantidad de restaurantes en el sector norte de la ciudad.

La encuesta en línea pudo llegar a personas que de otro modo el condado no habría podido consultar, como los que no participan en política o los que por su trabajo no pueden asistir a las reuniones municipales.

El formato también funcionó mejor al llegar a inmigrantes porque la encuesta estaba en varios idiomas y automáticamente traducía las respuestas. Eso fue una ventaja para personas como Daniel Tarnagda, inmigrante de Burkina Faso y fundador de una organización local sin fines de lucro que encabeza un equipo de fútbol de inmigrantes sub-18 que encuentran dificultades para hablar inglés.

“Sabía que la gente quiere formar parte de algo, pero si no preguntas nunca lo sabrás”, le dio Tarnagda a PBS.

Los voluntarios del proyecto ahora están recopilando las ideas del informe para efectuar recomendaciones concretas a los líderes del condado hacia finales de este año. Según una encuesta de Jigsaw entre los líderes locales, la IA le ahorró al condado unos 28 días de trabajo en promedio.

Acuerdos, sin etiquetas políticas

El experimento de Bowling Green fue la primera prueba de concepto a gran escala para Sensemaker, según anunció Jigsaw en un artículo de su blog este año.
Una de las cosas más impactantes que hallaron en Bowling Green fue que cuando las ideas son anónimas y sin identidad política, los votantes pudieron ver que había muchas cosas en las que están de acuerdo.

“Cuando no participa la mayoría, por lo general los que sí participan son los que tienen opiniones más fuertes, menos informadas tal vez, con mayor nivel de enojo, y entonces lo que obtienes es una caricatura de la idea de lo que piensa y cree la otra parte. Así que con la IA lo que pudimos lograr fue que todos pudiéramos participar en esta conversación, juntos”,le dijo Yasmin Green a PBS como CEO de Jigsaw.

Jigsaw anunció esta semana su asociación con el Napolitan Institute, organización de investigación y encuestas públicas fundada por el famoso encuestador Scotto Rasmussen, para recoger información sobre la opinión de estadounidenses de cada distrito parlamentario sobre los ideales de la fundación de EE.UU., el estado del país en este momento, y su rumbo. A diferencia del experimento de Bowling Green, el objetivo aquí no será para crear políticas sin o para entender dónde está parada hoy la nación.

El potencial de la IA: lo bueno y lo malo

Sigue habiendo algo de preocupación vinculada a este experimento con la IA en la gobernanza de localidades porque aunque el sitio de la encuesta de Bowling Green explícitamente señala que “no se obtuvo información personal ni se almacenaron datos demográficos” eso no significa necesariamente en su aplicación en el futuro haga lo mismo.

La inteligencia artificial es tema de preocupación por la privacidad debido a la vulnerabilidad ante la preservación de los datos. Eso podría ser un problema si se clasifica a las personas por sus creencias políticas cuando responden preguntas confiando en la privacidad.

La IA también tiene problemas porque los creadores podrían tener un sesgo que se filtra en el algoritmo. Este mes, se encontró que el chatbot Grok de Elon Musk consultaba sobre opiniones de Musk – algo controversiales – antes de responder preguntas sensibles. Si la IA ha de generar sugerencias neutrales de políticas a implementar, esta clase de sesgos se convertirían en problemas sin solución.

Sin embargo, si estos problemas se pueden resolver adecuadamente la IA tendría el potencial de revolucionar por completo la participación ciudadana. Mostraría entonces un camino para avanzar más allá de la polarización política para poder efectuar cambios tangibles, de manera similar a la forma en que la IA creó un espacio en la dividida comunidad de Bowling Green para encontrar terreno común.

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