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Es posible que desees algo de privacidad al consumir pornograf√≠a online, ya sea en modo inc√≥gnito, bloqueando la puerta, coloc√°ndote los auriculares o todo lo anterior. Y aunque esto ciertamente oculta tu actividad a un compa√Īero de cuarto o de alguien que pueda analizar tu historial de b√ļsqueda, los investigadores han demostrado que tu tiempo de navegaci√≥n √≠ntima es un libro abierto para compa√Ī√≠as como Facebook y Google.

Un estudio publicado el lunes por investigadores de Microsoft Research, la Universidad Carnegie Mellon y la Universidad de Pennsylvania explora cómo la actividad en lo referente a pornografía online es susceptible de ser rastreada por sitios web de terceros, y la información sensible y sumamente personal adjunta a esa actividad.

Los investigadores analizaron 22.484 sitios web de pornograf√≠a en marzo del a√Īo pasado y encontraron que el 93 por ciento de las p√°ginas filtraba los datos de los usuarios a un tercero. De las p√°ginas web que filtran datos a terceros, lo enviaron a un promedio de siete dominios externos. El estudio tambi√©n encontr√≥ que solo el 17 por ciento de los sitios pornogr√°ficos est√°n encriptados, lo que hace que la informaci√≥n del usuario sea especialmente vulnerable a hackers y malos actores. Los investigadores utilizaron webXray, una herramienta para identificar contenido de terceros, as√≠ como policyXray, un programa complementario que identifica las pol√≠ticas de privacidad.

Para aquellos que cre√≠an que el modo inc√≥gnito proteg√≠a su actividad porno de los rastreadores, el estudio es un recordatorio aleccionador de que ese no es el caso. La verdad oscura es que tus datos sexuales a√ļn est√°n siendo rastreados, y de acuerdo con el estudio, no son solo sitios de pornograf√≠a interesados ‚Äč‚Äčen estos datos. Google rastrea el 74 por ciento de los sitios, Oracle rastrea el 24 por ciento y Facebook rastrea el 10 por ciento. Estaban entre las 230 empresas y servicios que los investigadores identificaron como rastreando tu muestra de sitios de pornograf√≠a. Seg√ļn el estudio, la mayor√≠a de las empresas no pornogr√°ficas entre las diez principales que rastrearon las p√°ginas web se encontraban en EE. UU., y la mayor√≠a de las empresas dedicadas a la pornograf√≠a est√°n ubicadas en Europa.

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No es dif√≠cil imaginar las consecuencias de transferir datos extra√≠dos de este tipo de actividad a grandes corporaciones. Como se√Īalan los investigadores en el estudio, las supuestas preferencias sexuales se deducen f√°cilmente de estos datos, y en manos equivocadas, se pueden utilizar como una forma de acoso o explotaci√≥n dirigida. Depende de ti si constituyen o no esas ‚Äúmanos equivocadas‚ÄĚ para que Google o Facebook posean estos datos con fines de publicidad dirigida.

Para ser claros, no sabemos exactamente c√≥mo estas empresas de tecnolog√≠a est√°n utilizando este tipo de datos. Facebook, Google y Oracle no respondieron de inmediato, pero Facebook y Google le dijeron al New York Times que las compa√Ī√≠as no crearon publicidad dirigida basada en este tipo de informaci√≥n recopilada en sitios web de pornograf√≠a. ‚ÄúNo permitimos anuncios de Google en sitios web con contenido para adultos y prohibimos la publicidad personalizada y los perfiles de publicidad basados ‚Äč‚Äčen los intereses sexuales de un usuario o actividades relacionadas online‚ÄĚ, escribi√≥ una portavoz de Google en una declaraci√≥n al New York Times. ‚ÄúAdem√°s, las etiquetas de nuestros servicios de publicidad nunca pueden transmitir informaci√≥n de identificaci√≥n personal a Google‚ÄĚ. Oracle no ha hecho una declaraci√≥n p√ļblica.

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Uno debe poder tener una fuerte expectativa de privacidad cuando se trata de algunos h√°bitos personales online. (Sin mencionar, uno de los h√°bitos online m√°s personales). Pero, como demuestra este estudio, para un usuario no es aparente que sus datos sexuales se transfieran a terceros para fines no declarados. Los investigadores proponen que estos sitios web brinden a los usuarios una oportunidad m√°s transparente para dar o retirar su consentimiento cuando se trata de rastrear este tipo de datos.

‚ÄúEl hecho de que el mecanismo para el seguimiento de sitios para adultos sea tan similar a, por ejemplo, el comercio minorista online deber√≠a ser una gran se√Īal de alerta‚ÄĚ, dijo Elena Maris, investigadora postdoctoral de Microsoft y autora principal del estudio, al New York Times. ‚ÄúEsto no es elegir un su√©ter y verlo luego a trav√©s de la web. Esto es mucho m√°s espec√≠fico y profundamente personal‚ÄĚ.