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Ciencia

¿Fantasmas? ¿Casas embrujadas? ¿Espíritus que acechan? Un nuevo estudio propone una sorprendente explicación

Los investigadores han encontrado que quienes están expuestos a infrasonido se sienten más irritados y estresados incluso si desconocen que está allí.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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Si alguna vez sentiste que acechaba algo que no parecía de este mundo, te calmará saber que eso les sucede a otros también. Pero lo que indica un estudio sobre los encuentros con lo sobrenatural, cuyos resultados se dieron a conocer hoy, es una explicación bien mundana, aunque de todos modos resulta incómoda.

En Canadá, unos científicos utilizaron bajas frecuencias de sonido ante voluntarios. Esos sonidos son imperceptibles al oído humano: el infrasonido. En comparación con el grupo de control, quienes estaban expuestos al infrasonido dijeron sentirse más irritables, y evidenciaban mayores niveles de cortisol, que es un marcador de estrés. Los investigadores dicen que los resultados de este estudio sugieren que la causa de lo que se siente en lugares que llamamos “embrujados” podría ser el infrasonido.

“Es importante aclarar que el infrasonido no es lo que causa que la gente piense que ha visto un fantasma. Lo que sí podría causar es incomodidad sin explicación, y luego algunos lo atribuyen a espíritus, fantasmas, y el acecho sobrenatural”, le dijo a Gizmodo el autor principal de este estudio, Rodney Schmaltz, profesor de psicología de la Universidad MacEwan.

¿El sonido de los fantasmas?

Una encuesta de YouGov que se publicó en octubre (por supuesto, ¡cerca de la fecha de Halloween!) encontró que el 60% de los estadounidenses creen haber tenido al menos un suceso paranormal en sus vidas. El tipo más común de eventos, con un 35%, era “sentir una presencia o energía desconocidas”.

Muchas de las historias que hay tras los famosos avistamientos de fantasmas son inventos y fantasías. Las experiencias paranormales de algunas personas tal vez solo ilustrarían lo sugestionable que es la mente ante la mera idea de que una casa vieja o un sótano oscuro podrían albergar espíritus en pena. Dicho esto, sí parece haber lugares en el mundo donde resulta fácil sentir escalofríos o sensaciones extrañas. En lugar de descartar todo como invento o imaginación, algunos científicos intentaron buscar respuestas basadas en la realidad que conocemos, incluyendo el infrasonido.

El infrasonido se define como sonido por debajo de los 20 hertz de frecuencia. Normalmente no podemos percibir el infrasonido, aunque sí se puede percibir físicamente como presión o vibraciones el infrasonido de elevada intensidad. A veces las personas dicen sentir incomodidad ante el infrasonido, y eso hizo que algunos investigadores quisieran estudiar si esa podría ser la explicación de algunos eventos con fantasmas, aunque algunos resultados fueron mixtos.

Schmaltz y su equipo ya investigaron antes los potenciales efectos del infrasonido en ubicaciones notables porque producen temor. Pero esta vez reclutaron a 38 participantes para un experimento de laboratorio, más controlado. Les pidieron a todos los voluntarios que se sentaran en una sala mientras escuchaban música, que o era relajante o espeluznante. A la mitad de los voluntarios también les enviaron infrasonido (18 hertz) desde unos subwoofers ocultos. Antes y después de la sesión se les midió el nivel de cortisol con una muestra de su saliva, y se les preguntó cómo se sentían anímicamente. Después del experimento les preguntaron si habían percibido el infrasonido que se emitió en la sala.

Los que habían estado expuestos al infrasonido informaron sentirse más irritados, y en promedio con menos interés, durante y después de la sesión de música en comparación con los que no habían estado expuestos al infrasonido, en tanto que los niveles de cortisol en su saliva se habían elevado. También tendían a describir que la música que oían durante el experimento era triste.

“Uno de los detalles que hay que señalar es que nada de esto dependía de si pensaban que estaba encendido el infrasonido, o no. Cuando les preguntamos a los participantes al final de la sesión si creían haber estado expuestos al infrasonido, sus respuestas solo eran suposiciones, y lo que creían no predecía su estado de ánimo ni su respuesta de cortisol. Así es que los efectos que vimos no se originaron en que la gente notara de manera consciente el estímulo y reaccionara ante éste”, dijo Schmaltz.

Los resultados de este trabajo se publicaron el lunes en Frontiers in Behavioral Neuroscience.

¿Qué pasa ahora?

Los investigadores admiten que la muestra del estudio es reducida, aunque los hallazgos se sostuvieron en diferentes análisis de sensibilidad (se usan para medir cuán robustos pueden ser los resultados de un estudio).

Al mismo tiempo, otros estudios respaldan la idea de que el infrasonido puede producir nuestra sensación de temor. Por ejemplo, en 2002 un famoso experimento del psicólogo Richard Wiseman y otros expuso a cientos de personas que en Londres asistían a conciertos a notas silenciosas de infrasonido en algunas canciones, y se informó luego que las personas tenían 22% más de probabilidades de informar que habían “experimentado algo inusual”, en la boca del estómago durante esas canciones en las que se había emitido infrasonido.

Los investigadores consideran que su trabajo es uno de los primeros pasos para entender cómo puede afectar el infrasonido al cuerpo humano, incluso fuera de lo que se conoce como casas embrujadas.

El sonido de baja frecuencia es común en entornos cotidianos, ya que lo puede generar el tráfico pesado, los sistemas de ventilación, los hornos industriales, los grandes aparatos electrodomésticos o el equipamiento industrial, según explicó Schmaltz. “Si la modesta exposición al infrasonido puede cambiar el estado de ánimo en forma negativa y elevar el nivel de cortisol sin que lo notemos, entonces hay una potencial relevancia en cualquier entorno en el que esas fuentes de infrasonido estén presentes durante mucho tiempo”.

Los investigadores esperan que su equipo y otros más puedan llevar a cabo estudios más grandes y más complejos para poder entender mejor los efectos del infrasonido en el cuerpo de las personas. Eso podría incluir emitir sonidos de baja frecuencia y de diversos tipos durante períodos de tiempo más prolongados, por ejemplo, más similares a los que existen en el mundo real. Y ya están trabajando en otro estudio para ver si los famosos lugares embrujados suelen tener niveles más elevados de infrasonido de fondo en comparación con los edificios que no se denominan como embrujados.

Mientras tanto, tal vez haya quienes se sientan tranquilos ante la posibilidad de que sus pasadas experiencias con lo sobrenatural no han sido paranormales, ni totalmente imaginadas.

“Nada de esto reemplaza a otras explicaciones de lo que se ha informado como embrujado. La expectativa y la percepción errada tienen su rol en por qué alguien diría que tuvo una experiencia sobrenatural. Dicho esto, el infrasonido puede ser algo más que un ingrediente en esa mezcla. Para los que ya se inclinan por interpretar la rara sensación como evidencia de una presencia, bastaría tal vez explicar el momento ambiguo como algo fantasmal”, dijo Schmaltz.

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