En la ciudad de Nueva York, la zona de Harlem Central se ve sacudida por un mortal brote de enfermedad del legionario. Las autoridades locales de la salud informan que más de una veintena de residentes enfermaron a causa de la bacteria causante de neumonía este mes.
El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York emitió su última actualización sobre el brote el miércoles, después de su primer informe de la semana pasada. Desde el 25 de julio ha habido 22 casos de enfermedad del legionario que se diagnosticaron en el área, y una víctima fatal. Se avisa a los residentes de las zonas afectadas que busquen atención médica de inmediato ante la aparición de síntomas de la enfermedad, que se parecen a los de la gripe.
“Si hay síntomas de gripe, se debe contactar a un médico tan pronto como sea posible”, dijo el Jefe de Médicos Toni Eyssallenne en declaraciones del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York.
¿Qué es?
La enfermedad del legionario es un tipo de neumonía (inflamación de los pulmones) causada por diversas bacterias legionella, aunque suele ser por Legionella pneumophila. Las bacterias se encuentran en abundancia en el suelo y en agua dulce, aunque en su estado natural no son peligrosas para las personas. El problema comienza cuando esas bacterias ingresan y se reproducen en determinados sistemas de agua que pueden aerosolizarlas en forma de fina niebla, como en jacuzzis, torres de enfriamiento o humidificadores. Las personas respiran esta niebla contaminada y así las bacterias llegan a sus pulmones, infectando células inmunes conocidas como macrófagos, causando así la enfermedad del legionario. Cuando las bacterias sólo alcanzan las vías aéreas superiores, la infección es más leve y se conoce como fiebre de Pontiac.
No todos los que se expongan a la bacteria enfermarán, pero la enfermedad del legionario puede ser grave e implicar riesgo de vida una vez que aparecen los síntomas. En particular, sucede con personas de mayor riesgo como los fumadores. El tratamiento inmediato con antibióticos puede salvar la vida, pero de todos modos la mayoría de las personas deberá pasar tiempo en un hospital. Incluso con tratamiento hay aproximadamente un 10% de los enfermos que morirán (en los brotes hospitalarios la tasa de mortalidad puede llegar al 25%).
El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York había informado inicialmente sobre cinco casos de enfermedad del legionario la semana pasada, en el área de Harlem Central, y señaló en ese momento que se esperaban los resultados de análisis de algunas personas más. Hoy la cantidad de casos ya ha cruzado cinco códigos postales en el área (10027, 10030, 10035, 10037, y 10039). Las autoridades todavía no saben con certeza cuál fue el origen del brote pero sospechan de una torre de enfriamiento contaminada y están analizando todas las torres en operación en la zona. Señalan que el problema no está en los sistemas de tuberías de agua de los edificios, por lo que los residentes pueden beber agua del grifo, ducharse, cocinar y utilizar el aire acondicionado de su casa, sin problemas. La enfermedad del legionario no se contagia de persona a persona.
Aunque el riesgo para la salud pública sigue siendo bajo, las autoridades aconsejan que quien esté en el área vea a un médico si se siente enfermo o con síntomas como los de la gripe.
“La enfermedad del legionario puede tratarse con efectividad si se diagnostica temprano pero los neoyorquinos más vulnerables como los adultos de más de 50 años, los fumadores, o las personas con afecciones pulmonares, tienen que prestar especial atención a los síntomas y buscar atención médica apenas aparezcan”, dijo Eyssallenne.