La automotriz china BYD sigue haciendo que Tesla muerda el polvo. La compañía introdujo un nuevo sistema de baterías el lunes, afirmando que se puede cargar un vehículo eléctrico en solo cinco minutos, casi el mismo tiempo que se requiere para cargar combustible en un automóvil tradicional. En la industria, este logro ha sido un objetivo desde hace mucho tiempo, ya que se siguen buscando soluciones al hecho de que los potenciales compradores perciben la carga del vehículo como un obstáculo.
La compañía afirma específicamente que en 5 minutos puede brindar a su nuevo sedán Han L una autonomía de 400 kilómetros. Eso es comparable a la mejor tasa de carga de Tesla, que puede sumar más de 270 km. en 15 minutos en sus Superchargers de alto voltaje. Hace años Elon Musk apostó en grande a una batería integrada para brindar una autonomía extendida a los vehículos de sus compañías, pero luego descubrió que el desarrollo de las baterías es más complicado de lo que esperaba porque la batería 4860 no cumplió con las expectativas.
Las acciones de BYD aumentaron con la noticia y llegaron a un valor de mercado de unos U$ 158 mil millones. La suba este año ha alcanzado aproximadamente un 58%.
Ha habido cierta preocupación con respecto a las cargas rápidas como la de BYD, en cuanto a que tal vez acortarían el ciclo útil de una batería para vehículos eléctricos, pero hay poca evidencia que apoye esa idea.
El CEO del más grande fabricante chino de baterías, CATL, dijo en una entrevista con Reuters que “Musk no sabe fabricar baterías”.
Crecimiento expansivo
BYD es hoy la fábrica líder de vehículos eléctricos en China, y se fundó en 1995 como empresa fabricante de baterías. Luego ingresó en el mercado automotriz al ver que el futuro de los automóviles estaba en convertirlos en computadoras sobre ruedas. Además, la compañía arma iPads para Apple. Fabrica vehículos eléctricos cuyos precios varían, desde el más accesible llamado Seagull, que parte desde tan solo U$ 9.700. BYD se ha expandido en el mundo, a mercados como Europa y América del sur, construyendo el poder de China al crear empleos locales y demostrar que puede ser exitosa fuera del mercado doméstico chino.
Todo esto sucede mientras Musk intenta mermar el poder de las automotrices estadounidenses quitando subsidios que ayudaban a la transición de la industria. Los críticos se han quejado de que China utiliza los subsidios para inundar mercados extranjeros con productos baratos, pero BYD es rentable con sus automóviles eléctricos ahora y las automotrices estadounidenses podrían hacer lo mismo si tuviesen más tiempo para igualar la escala. EE.UU. solía ser líder en la industria automotriz, pero decidió ceder esa posición a China, y se dedicó en cambio a la IA y las criptomonedas.
La transición a los VE ha sido difícil, más de lo esperado porque la infraestructura de carga toma tiempo para ampliarse y muchas veces los cargadores no funcionan, o son lentos. Pero la infraestructura de carga de combustible de los vehículos tradicionales también tardó décadas en desarrollarse. La capacidad de carga rápida podría calmar a los conductores que no quieren esperar mucho tiempo mientras se carga su vehículo.
Además de vencer a Tesla en rendimiento de baterías y precio, BYD también anunció que está añadiendo avanzadas funciones de conducción autónoma en todos sus vehículos. Las reseñas elogian la performance de los sistemas de BYD.