Saltar al contenido

Gaza: el contenido de la caja de ayuda que está generando controversia

La Fundación Humanitaria de Gaza ha distribuido millones de comidas en una zona devastada por la guerra, pero expertos advierten que su contenido podría estar generando una forma silenciosa de malnutrición a largo plazo

Más de dos millones de personas en Gaza se enfrentan a una crisis humanitaria sin precedentes. La escasez de alimentos, agua y combustible ha provocado un repunte alarmante en los casos de desnutrición, especialmente entre los niños. En este contexto, la Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), respaldada por Israel y Estados Unidos, asegura haber distribuido más de 91 millones de comidas desde mayo a través de una caja de ayuda estándar. Sin embargo, la polémica no ha tardado en estallar.

¿Qué contienen estas cajas?

Ayuda Humanitaria En Gaza
© Eugene Nelmin – Unsplash

Las cajas distribuidas por la FGH están compuestas principalmente por alimentos secos: pasta, lentejas, garbanzos, harina, aceite de cocina, sal y tahini. También incluyen algunos productos listos para consumir, como barras de halva, un dulce a base de tahini y azúcar. Según la fundación, cada caja contiene unas 42.500 calorías, suficientes para alimentar a unas 5 personas durante 3 o 4 días.

Ocasionalmente se han incluido otros artículos como té, galletas, chocolate, papas o cebollas, aunque estos no forman parte del cálculo nutricional oficial.

Sin embargo, muchos de estos alimentos requieren agua potable y combustible para su preparación, dos recursos prácticamente inexistentes en la Franja desde el recrudecimiento del conflicto.

“Un estómago lleno, pero una dieta vacía”

BBC Verify ha consultado a expertos en nutrición y cooperación internacional que han analizado la lista publicada por la fundación. El diagnóstico es preocupante. El profesor Stuart Gordon, de la London School of Economics, calificó la caja como una solución de “primeros auxilios” eficaz para evitar el hambre aguda, pero insuficiente a medio plazo.

“Una dieta así durante semanas provocará hambre oculta”, advirtió, en referencia a las carencias de micronutrientes esenciales que pueden derivar en enfermedades como anemia o escorbuto.

Por su parte, el doctor Andrew Seal, del University College de Londres, destacó graves deficiencias de calcio, hierro, zinc y vitaminas C, D, B12 y K, además de la falta de alimentos adecuados para niños pequeños. Asegura que un consumo prolongado de esta dieta podría acarrear problemas severos de salud.

A diferencia de la FGH, agencias como la ONU suelen distribuir alimentos a granel complementados con suplementos diseñados para grupos vulnerables, como mujeres embarazadas y niños.

Ayuda que no llega sola

La ayuda alimentaria, en este caso, no puede entenderse sin combustible ni agua, que escasean de forma crítica en Gaza. Las familias se ven obligadas a cocinar con materiales tóxicos o improvisar con recursos mínimos, poniendo en riesgo su salud. La ONU ha advertido de un empeoramiento grave de la crisis hídrica y de una explosión en los precios del gas para cocinar, que se vende a hasta 40 veces su precio anterior al conflicto.

Según el Programa Mundial de Alimentos, una de cada tres personas en Gaza pasa días enteros sin comer, y más de 90.000 mujeres y niños necesitan tratamiento urgente por desnutrición. La situación se deteriora cada día, mientras que la FHG aún no ha aclarado si sus cajas seguirán distribuyéndose tal como están ni si ha recibido asesoramiento nutricional profesional.

También te puede interesar