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Ciencia

Gigantesca llamarada de rayos gama disparada desde un agujero negro supermasivo

El M87 fue el primer agujero negro del que se tienen imágenes, y ahora revela detalles de cómo se aceleran algunas partículas elementales en los entornos más extremos del universo.
Por Isaac Schultz Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Un grupo de investigadores vio recientemente una llamarada, un chorro, una expulsión de rayos gamma provenientes de un distante agujero supermasivo cuyo tamaño es decenas de millones de veces más grande que el horizonte de eventos del agujero negro. El horizonte de eventos es la región de la cual ni siquiera la luz puede escapar. 

Los rayos gamma emitieron fotones con miles de millones de veces más energía que la luz visible, por lo que esta fue la llamarada más intensa que se observó en más de una década. Duró unos tres días, y según el análisis del equipo surgió desde una región de menos de tres días luz en diámetro, o casi 24 mil millones de kilómetros. La investigación se publicó hoy en Astronomy & Astrophysics y describe el entorno extremo en torno al agujero negro M87. 

Más de 300 científicos trabajaron en este estudio explorando la física del agujero negro. Este fenómeno cósmico atrae a la materia hacia sus fauces y tras energizar las partículas de alrededor, las lanza en enormes llamaradas o chorros de material. Son llamaradas que golpean objetos en el entorno cósmico aledaño y que pueden ser gigantescas. En septiembre describieron un par de llamaradas 140 veces más largas que el ancho de la galaxia de la Vía Láctea. 

 “Todavía no entendemos cómo se aceleran las partículas cerca del agujero negro o dentro de la llamarada”, dijo en un comunicado de la universidad Weidong Jin, investigador de la UCLA y uno de los autores del trabajo.

Energía y velocidad

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© EHT Collaboration, Fermi-LAT Collaboration, H.E.S.S. Collaboration, MAGIC Collaboration, VERITAS Collaboration, EAVN Collaboration

 “Son partículas con tanta energía que viajan casi a la velocidad de la luz y queremos entender dónde y cómo obtienen esa energía. Nuestro estudio presenta los datos espectrales más abarcativos que se hayan recogido para esta galaxia, junto con modelos que intentan echar luz sobre estos procesos”. 

El equipo encontró una variación entre la posición del horizonte de eventos y el ángulo, y la posición del chorro del agujero negro, lo que indica que las interacciones entre las partículas y el horizonte de eventos tiene influencia en la posición del chorro. 

“Estos esfuerzos prometen mostrarnos más sobre la conexión entre el disco y el chorro o llamarada, para revelar los orígenes y mecanismos que hay tras la emisión de fotones de rayos gamma”, dijo Giacomo Principe, investigador de la Universidad de Trieste y coautor del trabajo en un comunicado del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian. 

Hasta ahora solo se han podido tomar imágenes directas de dos agujeros negros. Como la luz no puede es capar de sus horizontes de eventos, cuando decimos “tomar imágenes directas” nos referimos a la sombra del agujero negro que pudo captarse directamente en el centro del disco de energía que emite luz. El agujero negro supermasivo que están en el centro de la galaxia M87 se reveló recién en 2019 porque fue el primero del que la humanidad pudo tener imágenes. 

Las observaciones de seguimiento indicaron que el agujero negro se tambalea y que su anillo es más esponjoso de lo que se  creía. La colaboración del Telescopio de Horizonte de Eventos tomó la imagen de M87 y luego siguió en 2022 con una imagen de Sagittarius A*, el agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia.

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