Foto: Google

Las principales compa√Ī√≠as de tecnolog√≠a llevan a√Īos embarcadas en una carrera por lograr la supremac√≠a cu√°ntica, o sea, crear un procesador cu√°ntico con un margen de error tan reducido que supere a los actuales superordenadores. Google es una de esas compa√Ī√≠as y el Bristlecone su nueva arma.

¬ŅQu√© hace falta para alcanzar esta meta de superar a los pesos pesados de la supercomputaci√≥n? Seg√ļn IBM hacen falya al menos 56 Qubits. Google reduc√≠a esa cifra recientemente a solo 49 Qubits. Las √ļltimas simulaciones de computaci√≥n cu√°ntica realizadas en supercomputadoras convencionales solo han sido capaces de alcanzar los 46 Qubits, as√≠ que cualquier cifra por encima de eso significar√≠a que la computaci√≥n cu√°ntica acaba de adelantar por la derecha a la convencionmal. No contentos con llegar a los 49 Qubits, los ingenieros de Google han creado el Bristlecone, un procesador experimental con una potencia de 72 Qubits.

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La potencia no lo es todo en este campo tan nuevo de la supercomputación. El principal problema es que los Qubits son extremadamente inestables y la más mínima interferencia puede hacer que den error. Esa es la razón por la que los procesadores cuánticos necesitan condiciones extremas de aislamiento y unas temperaturas extremadamente bajas para funcionar.

Los anteriores procesadores cuánticos demostrados por Google tienen un margen de error de 0,1% para bits cuánticos individuales y de 0,6% para puertas lógicas de 2 Qubits. Está muy bien, pero en Google se muestran caitos y explican que no solo es una cuestión de limitar los errores en el procesador. También hay que ajustar los componentes que se comunican con él y el software que lo controla todo. Esa es precisamente la tarea a la que se dedicará el equipo del Bristlecone. [vía TechCrunch]