Saltar al contenido
Ciencia

Hallan en Inglaterra los restos del primer gladiador que luchó contra un león fuera del Coliseo

Un esqueleto con marcas de mordedura de león confirma por primera vez que los combates entre hombres y fieras se realizaban también en los rincones más alejados del Imperio romano. El hallazgo cambia para siempre la historia del entretenimiento en la antigua Britania.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Hasta ahora, las épicas luchas entre gladiadores y fieras salvajes eran parte del imaginario romano alimentado por relatos antiguos, cine y literatura. Sin embargo, por primera vez se ha encontrado una prueba física que confirma estos combates: un esqueleto con marcas de mordida de león en Inglaterra. El descubrimiento aporta una nueva dimensión a la historia del entretenimiento romano.

Un hallazgo que reescribe la historia

Hallan en Inglaterra los restos del primer gladiador que luchó contra un león fuera del Coliseo
© iStock.

El hallazgo se produjo en el yacimiento romano de Driffield Terrace, cerca de la antigua calzada que unía Eboracum (actual York) con Tadcaster. Allí, arqueólogos analizaron más de 80 esqueletos de hombres jóvenes, con signos de lesiones y vida dura, enterrados entre los siglos II y III d.C.

Uno de estos cuerpos, un varón de entre 26 y 35 años, mostraba señales de haber sufrido una mordedura fatal en la pelvis causada por un gran felino, posiblemente un león. La marca coincidía exactamente con la dentadura de un león de zoológico, y no presentaba cicatrización, lo que sugiere que fue la causa de su muerte.

El análisis del cuerpo, que mostraba signos de desgaste físico por entrenamiento, múltiples lesiones curadas y una contextura robusta, llevó a los investigadores a concluir que se trataba de un bestiarius, un tipo de gladiador entrenado para enfrentarse a fieras.

Gladiadores más allá del Coliseo

Hallan en Inglaterra los restos del primer gladiador que luchó contra un león fuera del Coliseo
© EFE.

Para los expertos, este descubrimiento es revolucionario. “Es la primera prueba física directa de que estos combates también se celebraban en regiones periféricas del Imperio”, aseguró Tim Thompson, director del estudio y catedrático en la Universidad de Maynooth.

El hallazgo también desmonta la idea de que los gladiadores luchaban exclusivamente en el Coliseo. En Eboracum, ciudad clave durante la ocupación romana de Britania, se celebraban espectáculos hasta el siglo IV. Aunque el anfiteatro de York aún no ha sido encontrado, este descubrimiento sugiere que sí existió.

Hallan en Inglaterra los restos del primer gladiador que luchó contra un león fuera del Coliseo
© Universidad de Nueva York.

Investigaciones dentales y genómicas previas demuestran que muchos de los hombres enterrados en Driffield Terrace provenían de distintas regiones del Imperio y eran combatientes experimentados. “Todos los indicios apuntan a que no eran soldados ni esclavos comunes, sino gladiadores entrenados”, explica la arqueóloga Malin Holst.

Este descubrimiento no solo aporta una pieza clave al rompecabezas del entretenimiento romano, sino que también humaniza a los protagonistas de estos combates. Como señala David Jennings, director de Arqueología de York, “quizás nunca sepamos cómo terminó en la arena, pero ahora conocemos su destino con una certeza asombrosa”.

Compartir esta historia

Artículos relacionados