Un equipo internacional del Schmidt Ocean Institute ha logrado lo que generaciones de biólogos marinos habían soñado: grabar por primera vez en la historia a un Mesonychoteuthis hamiltoni —conocido como calamar colosal— en plena libertad. La criatura fue observada a 600 metros de profundidad cerca de las Islas Sandwich del Sur, una remota zona del océano Atlántico suroriental.
Este hallazgo no solo representa un hito científico, sino que nos recuerda cuán poco conocemos aún de las regiones abisales del planeta.
Un encuentro inesperado en las profundidades

La expedición tuvo lugar en marzo de 2025. Mientras el equipo exploraba con un robot submarino de última generación, algo apareció en el visor que dejó sin palabras a todos los presentes: un calamar colosal, completamente transparente, se deslizaba con una calma inquietante frente a la cámara.
El avistamiento es doblemente significativo. Hasta ahora, esta especie solo había sido documentada mediante ejemplares muertos, atrapados por redes pesqueras o encontrados en los estómagos de depredadores como cachalotes y aves marinas. Nunca antes se había observado un ejemplar vivo en su hábitat.
En un comunicado, el instituto expresó:
“Estos momentos inolvidables continúan recordándonos que el océano está lleno de misterios aún por resolver”.
Una criatura transparente y aterradora

El ejemplar filmado pertenece probablemente a una fase juvenil de la especie. Se caracteriza por su cuerpo semitransparente y por tener ganchos diminutos en sus ocho brazos, herramientas esenciales para la caza. A medida que envejecen, estos calamares adquieren una tonalidad más oscura y un cuerpo más robusto, pero su biología sigue siendo en gran medida desconocida.
Este tipo de encuentros permite a los investigadores abrir nuevas líneas de estudio, no solo sobre el comportamiento del calamar colosal, sino sobre la biodiversidad aún inexplorada de los fondos marinos.
¿Qué sabemos del calamar colosal?
La respuesta es: muy poco. Aunque se trata de una de las criaturas más imponentes del océano, el calamar colosal ha permanecido envuelto en el misterio. Se diferencia del calamar gigante por su cuerpo más ancho, ojos aún más grandes y una musculatura más poderosa. Se estima que puede llegar a medir más de 10 metros de largo.
Mientras que el calamar gigante (Architeuthis dux) ha sido grabado en varias ocasiones en las últimas dos décadas, el calamar colosal se resistía a todo tipo de intento de observación directa. Este primer vídeo en alta definición abre una nueva era para el estudio de los invertebrados abisales, y podría revolucionar lo que sabemos sobre su dieta, su ciclo vital y sus desplazamientos migratorios.
Arqueología marina: ciencia y asombro en las profundidades

Para muchos científicos, este tipo de descubrimientos son tesoros arqueológicos del océano. No se trata solo de encontrar criaturas extrañas, sino de comprender los sistemas biológicos que rigen las zonas más inexploradas del planeta.
El propio Schmidt Ocean Institute lo resume así:
“Es como abrir una puerta que estuvo cerrada durante siglos. Un vistazo al pasado evolutivo del planeta”.
Más allá del asombro, este hallazgo pone de relieve la importancia de invertir en investigación marina, en un momento en el que los ecosistemas abisales están amenazados por la minería submarina, el cambio climático y la contaminación de plásticos.
[Fuente: Los Andes]