Durante siglos nos hemos preguntado si los animales tienen un lenguaje propio y hasta qué punto podemos entenderlo. Hoy, la inteligencia artificial ofrece respuestas inéditas: desde los cantos de los ruiseñores hasta los silbidos de los delfines, la ciencia empieza a traducir lo que antes era un misterio.
Sepias que hablan con gestos
Uno de los descubrimientos más sorprendentes proviene de la sepia común. Investigadores de la Universidad de Washington y del Instituto Italiano de Tecnología comprobaron que estos cefalópodos utilizan al menos cuatro señales de brazos para comunicarse. Una de ellas, llamada “corona”, indica incomodidad y provoca cambios inmediatos en color y comportamiento. El hallazgo resulta llamativo porque se trata de animales solitarios y de un linaje muy antiguo, lo que sugiere que la comunicación compleja no es exclusiva de especies sociales.

Pájaros que imitan como humanos
El Instituto Max Planck de Inteligencia Biológica demostró que el ruiseñor común puede adaptar su canto en tiempo real para igualar la frecuencia de otro individuo. Esta flexibilidad imitativa, hasta ahora considerada exclusiva de las personas, abre nuevas vías para comprender cómo surgió el aprendizaje vocal en la evolución.
Primates con “nombres propios”
Los titíes, pequeños monos que viven en grupos familiares, producen llamadas “phee” que funcionan como identificadores individuales, similares a nombres. Elefantes y delfines muestran comportamientos parecidos, lo que refuerza la idea de que varias especies desarrollaron códigos arbitrarios para reconocerse entre sí.
Delfines: el proyecto más avanzado
El grupo liderado por Laela Sayigh, en Florida, analizó 170 delfines mulares e identificó 22 silbidos con funciones sociales claras: desde expresar sorpresa hasta advertir peligros. Además, los delfines modifican su tono al comunicarse con crías, un comportamiento que recuerda al “lenguaje maternal” humano. Incluso parecen ser capaces de referirse a individuos ausentes.
Por PRIMERA VEZ en la historia de la humanidad, PODRÍAMOS hablar con otra especie:
Google ha creado una IA que procesa los sonidos de los delfines como lenguaje.
40 años de grabaciones submarinas revelaron que usan "nombres" para encontrarse.
Este verano descubriremos qué más… pic.twitter.com/yiJkkngS1Z
— Mente Sabia (@Mente_Sabiaa) May 24, 2025
Cachalotes y un “alfabeto fonético”
El proyecto CETI, encabezado por David Gruber, reveló que los clics de los cachalotes se organizan en 156 patrones que podrían funcionar como un alfabeto. Estos animales sincronizan sus clics durante interacciones sociales, un mecanismo que recuerda a la coordinación conversacional humana.
Retos y futuro de la traducción animal
Aunque la IA acelera la detección de patrones, los científicos subrayan que es esencial comprobar si esos sonidos tienen un significado real para cada especie. Factores como el contexto, las combinaciones de señales o el uso de gestos y colores corporales añaden complejidad al desafío.
Aun así, expertos como Yossi Yovel o Irene Pepperberg creen que estamos cerca de un avance histórico: descifrar de forma fiable la comunicación de aves sociales, cetáceos o loros. Lograrlo no solo cambiaría la ciencia, sino también la forma en que entendemos y respetamos a los animales con los que compartimos el planeta.
Fuente: Infobae.