El cansancio extremo, la palidez o los mareos no siempre son “normales”: pueden ser signos de anemia, un trastorno que limita la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Pese a los esfuerzos internacionales, la prevalencia de esta enfermedad en mujeres sigue siendo alarmante y amenaza con frustrar la meta global de reducirla a la mitad para 2030. América Latina y el Caribe reflejan un preocupante estancamiento.
Síntomas que no deben pasarse por alto
La anemia se manifiesta con fatiga persistente, debilidad, dificultad para respirar tras pequeños esfuerzos, dolores de cabeza, palpitaciones y uñas frágiles. No obstante, en sus primeras etapas puede no presentar señales claras, lo que retrasa el diagnóstico. Especialistas subrayan que detectar y tratar la enfermedad a tiempo es clave para reducir sus complicaciones.
Una mirada a la desigualdad desde la salud: el caso de la anemia en mujeres mexicanas
La anemia no es solo un problema de hierro, es el resultado de determinantes sociales de la salud, como pobreza, educación, desigualdad estructural, entre otros. pic.twitter.com/VlQcLdP2R8
— INSP México (@inspmx) August 26, 2025
Consecuencias en la vida y la salud
Más allá del malestar físico, la anemia aumenta el riesgo de complicaciones en el embarazo, reduce el rendimiento escolar en niñas y limita la productividad en adultos. También se asocia a mayor vulnerabilidad frente a infecciones y a un impacto negativo en el desarrollo social y económico de comunidades enteras.
Diagnóstico y causas más frecuentes
Confirmar la anemia requiere un análisis de sangre que mida la hemoglobina y los glóbulos rojos. Sus causas incluyen dietas pobres en hierro, hemorragias, enfermedades crónicas o problemas de absorción de nutrientes. Los expertos destacan la importancia del tamizaje sistemático en mujeres y adolescentes para garantizar un diagnóstico precoz y mejorar la calidad de vida.
🩸 La #anemia es la disminución de hemoglobina, proteína de los glóbulos rojos que transporta oxígeno. Según la OMS, hay anemia si la hemoglobina es <13 g/dL en hombres y <12 g/dL en mujeres. pic.twitter.com/NSaVt3WLGn
— G-EducaInflamatoria (@EntrenaEII) August 25, 2025
América Latina ante el desafío
En América Latina y el Caribe, la prevalencia alcanza el 18,3 %. El Caribe registra uno de los valores más altos, con un 29,1 % de mujeres en edad reproductiva afectadas, mientras que Sudamérica presenta un 21,8 %. Estos datos reflejan un estancamiento e incluso un leve empeoramiento en la última década.
Medidas urgentes para revertir la tendencia
La OMS recomienda reforzar la suplementación de hierro y ácido fólico, fortificar alimentos básicos, promover dietas equilibradas y realizar controles periódicos mediante análisis de sangre. También es fundamental impulsar campañas educativas y garantizar el acceso a la atención primaria.
La doctora Francisca Rojas recuerda que dar importancia a la anemia “significa priorizar la salud de las mujeres, de sus hijos y de las comunidades enteras”. Sin estrategias adaptadas a cada región, difícilmente se cumplirá el objetivo de reducir a la mitad la prevalencia para 2030.
Fuente: Infobae.