Quienes viven con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica tal vez pronto tengan a mano un nuevo tratamiento para sus síntomas. Un reciente ensayo clínico ha demostrado que una droga de anticuerpos puede impedir y reducir ciertos ataque de asma y EPOC, superando los efectos de la única medicación de rigor que hay disponible hoy.
Científicos de Reino Unido, Australia y Suecia llevaron a cabo el ensayo doble ciego, controlado y randomizado de fase II que apuntaba a probar el potencial de la droga benralizumab para tratar un tipo de ataque de asma o EPOC en particular. Quienes tienen alto riesgo de esos ataques fueron seleccionados parpa recibir al azar la medicación típica con esteroides o una única dosis inyectable de benralizumab (sola o con esteroides). Los investigadores encontraron que quienes fueron tratados con benralizumab tenían muchas menos probabilidades de requerir mayor tratamiento o acabar en un hospital. Los hallazgos podrían preparar el camino para que la benralizumab ya aprobada se convierta en la primera nueva droga en 50 años para tratar estos ataques que potencialmente ponen en riesgo la vida, según los investigadores.
La benralizumab es un anticuerpo fabricado en laboratorio por la compañía AstraZeneca, diseñado para reducir células blancas específicas llamadas eosinófilos. Si bien son células que normalmente ayudan al cuerpo a defenderse de infecciones bacterianas o de parásitos, a menudo tienen un rol en la causa de los síntomas de alergia y asma.
En algunas personas, el asma, el EPOC u otras enfermedades respiratorias suelen ser instigadas por los altos niveles de eosinófilos. En 2017 la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) aprobó la droga benralizumab como tratamiento adicional para personas con asma eosinofílica severa. Pero los investigadores empezaron a estudiar si la droga también podía usarse para tratar otros tipos de asma o EPOC instigados por eosinófilos.
Quienes tienen asma o EPOC a veces pueden sufrir ataques agudos o exacerbación de sus síntomas, que incluyen silbido al respirar, tos y dificultad para respirar. Si no se tratan adecuadamente esos ataques eventualmente pueden llevar al daño permanente de los pulmones, elevando el riesgo de enfermedad grave. Hoy suele indicarse el tratamiento con esteroides para calmar los ataques, pero estas drogas no siempre funcionan del todo y hay muchos pacientes que requieren tratamiento adicional o terminan en un hospital. Los esteroides no están libres de riesgos porque pueden causar efectos colaterales indeseables como el aumento de peso o de complicaciones crónicas como la diabetes tipo 2.
Alivio con menor riesgo
Se cree que los eosinófilos ayudan a provocar un tercio de las exacerbaciones de la EPOC, y casi la mitad de los ataques de asma, lo que brinda a la benralizumab una oportunidad para tratar estos episodios.
Los investigadores reclutaron a 158 pacientes con asma o EPOC que habían tenido ataques recientes, y los separaron en tres grupos al azar: los que recibían prednisolona esteroide (por 5 días), los que recibían solo benralizumab (una sola inyección), y los que recibían prednisolona y benralizumab.
Aunque los ensayos de fase II suelen brindar datos más certeros que los de fase I, la evidencia de efectividad del tratamiento no es definitiva por lo que hacen falta estudios a mayor escala. Pero en este ensayo quienes recibían benralizumab tenían menos probabilidades de que el tratamiento fracasara (45% comparado con 74% de los pacientes tratados con esteroides). También pasó más tiempo para que el tratamiento con benralizumab fracasara, con lo cual hubo menos visitas al doctor o al hospital. Los hallazgos se publicaron la semana pasada en The Lancet Respiratory Medicine. Como ya se utiliza benralizumab para tratar otras enfermedades, es posible que se acorten los tiempos para que se apruebe esta droga para tratar asma y EPOC, enfermedades que en el mundo causan 3,8 millones de muertes al año.