A primera vista, el punto de partida de Si pudiera, te daría una patada parece diseñado para romper al espectador. Linda es una mujer al límite: su hija sufre una enfermedad extraña, su marido está emocionalmente ausente, vive en una casa que se cae a pedazos, no se entiende con su terapeuta y, además, debe enfrentarse a la desaparición de alguien cercano. Todo apunta al drama más asfixiante.
Sin embargo, la gran sorpresa de la nueva película de Mary Bronstein es que no es un melodrama lacrimógeno, sino una comedia negra afilada, incómoda y profundamente honesta. Y además, con el sello de A24, garantía de riesgo creativo y personalidad propia.
Una comedia que nace del derrumbe
Bronstein construye su película desde el caos emocional de su protagonista, pero lo hace con un sentido del humor tan oscuro como liberador. Si pudiera, te daría una patada no se ríe del sufrimiento, sino que lo expone con crudeza, ironía y una lucidez poco habitual. La risa surge como mecanismo de supervivencia, no como evasión.
Lejos de buscar empatía fácil, la película incomoda al espectador, lo obliga a permanecer dentro de la mente de Linda y a compartir su agotamiento, su rabia y su culpa. Es una experiencia intensa, pero también sorprendentemente divertida en su honestidad brutal.
Rose Byrne, en estado de gracia
Si la película ha generado tanta unanimidad crítica es, en gran medida, por la interpretación de Rose Byrne. Su trabajo ha sido descrito como uno de los retratos más complejos y valientes de la maternidad reciente en el cine.
Byrne ha arrasado en la temporada de premios con este papel, acumulando ocho galardones, entre ellos el Globo de Oro, el Oso de Plata, el premio en Sitges y reconocimientos de las asociaciones de críticos de Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Boston. Todo apunta a que su nombre estará muy presente en la próxima carrera hacia los Oscar 2026.
La actriz construye un personaje incómodo, contradictorio y profundamente humano, sin buscar nunca la complacencia. Su Linda no pide ser comprendida: exige ser mirada.
Un éxito crítico incontestable
El respaldo de la crítica ha sido absoluto. En FilmAffinity, la película suma 26 críticas positivas, cero mediocres y cero negativas. En Rotten Tomatoes, mantiene un 91% de valoraciones favorables, una cifra excepcional incluso para el cine independiente más aclamado.
El crítico Luis Martínez (El Mundo) escribió:
“Rose Byrne conmociona con un retrato inmisericorde, negro y hasta divertido de la maternidad (…) una de esas películas con el encanto y la amargura suficientes para convertirse en cita obligada del año”.
Por su parte, Nando Salvá (El Periódico) la definió como:
“Una experiencia cinematográfica de la que se sale con una necesidad desesperada de aire fresco y tranquilidad (…) deslumbrante el control del que Bronstein hace gala para, paradójicamente, abrumarnos”.
Una de las películas del año
Nadie la vio venir, y precisamente ahí reside parte de su fuerza. Si pudiera, te daría una patada ha pasado de ser una apuesta discreta del cine independiente a consolidarse como una de las películas norteamericanas más importantes que llegarán a la cartelera en 2026.
Se estrena en cines el 16 de enero, y todo indica que será una de esas obras que dividen, sacuden y permanecen en la memoria. Una comedia negra incómoda, brillante y feroz, que confirma que, a veces, reír es la forma más honesta de sobrevivir al derrumbe.
Fuente: SensaCine.