Imagina que una de tus películas favoritas de la infancia vuelve con una secuela de cinco horas que es todo lo que podrías haber querido y más. Si esa película es The Karate Kid, ya no tienes que imaginarlo. Está aquí y se llama Cobra Kai.

La serie de 10 episodios, que se emitirá en exclusiva a través de YouTube Red a partir del 2 de mayo, cuenta una historia del mundo de Karate Kid que se desarrolla décadas después de las películas. Sí, todas las películas originales son canon (incluso la cuarta, The Next Karate Kid, protagonizada por una joven Hilary Swank), pero la historia está relacionada principalmente con las dos primeras. Es la historia de lo que está pasando con Daniel LaRusso (Ralph Macchio) y Johnny Lawrence (William Zabka) en 2018, y las circunstancias que vuelven a enfrentar a estos viejos rivales. En particular, la decisión de Johnny de reabrir lo que Daniel odia más en el mundo: Cobra Kai.

Advertisement

Debo admitir algo: soy superfán de Karate Kid. He visto las películas innumerables veces. Me encanta la banda sonora, el tono, los personajes, todo. No se puede decir que haya visto Cobra Kai desde la objetividad. A pesar de mi amor por la saga, o tal vez por eso, era extremadamente escéptico sobre la idea de la serie, y ​​estaba listo para atacarla si hubiera sido infiel al material original. Pero siempre tuve una mota de esperanza de que funcionaría.

¿Qué pasó finalmente? Toda mi ansiedad desapareció, literalmente, en el primer segundo del episodio 1. De inmediato resulta evidente que Cobra Kai está en las manos correctas. Esas manos pertenecen a los productores ejecutivos Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg. Aunque el trío es más conocido por comedias para adultos como Hot Tub Time Machine y las películas de Harold and Kumar, Cobra Kai no es como esas. Hay humor, pero ni más ni menos que en las películas originales. Cobra Kai es una serie que consigue todo lo que hizo que The Karate Kid fuera tan especial. Es una continuación de la historia de Karate Kid y a la vez un homenaje a su legado, y eso funciona, en gran parte, porque Cobra Kai imita a la perfección el tono de las películas originales. Las películas originales de Karate Kid tienen una honestidad conmovedora, pero también un extraño estilo de los 80, especialmente cuando se ven en retrospectiva. Cobra Kai combina maravillosamente ambas cosas con un nuevo giro en la historia de Karate Kid. Es muy consciente de sí misma y ofrece la cantidad justa de guiños y referencias a la primera película y sus secuelas, pero sin distraerse de la nueva historia que está contando.

Advertisement

Pero Cobra Kai no sería un éxito si eso fuera todo lo que ofrece. Nadie (bueno, excepto quizá yo) quiere ver a dos hombres de 50 años peleándose entre sí porque tuvieron una historia en la escuela secundaria. Afortunadamente, el corazón de Cobra Kai es una nueva generación de niños karatekas. Primero está Miguel (Xolo Maridueña), que es una especie de Daniel: un niño que se muda a un apartamento nuevo, es acosado y le pide al conserje del edificio que le enseñe karate. Ese conserje resulta ser Johnny Lawrence.

Están el hijo de Johnny, Robby (Tanner Buchanan), que odia a su padre con pasión, y la hija de Daniel, Sam (Mary Mouser), con quien Daniel está perdiendo el contacto. Esas historias y otras le dan al programa una razón para existir en 2018, al tiempo que dan a Daniel y a Johnny suficiente motivación para recuperar el pasado.

Advertisement

Estas historias funcionan mejor cuando comparten algo de ADN con las películas originales, y funcionan un poco menos cuando son ajenas a ellas. Pero incluso cuando la serie se ralentiza un poco, siempre hay algo de magia traída de Karate Kid para devolverle el ritmo. Algunas veces es solo una línea del guion o un plano; otras veces es una pequeña pieza musical o una conexión crucial en la historia. Después, hay escenas que son un plagio descarado de las películas. Y, sin embargo, no resultan exageradas. Incluso en los momentos en los que se siente que la serie va a excederse, las cosas vuelven a la normalidad rápidamente. Los creadores saben que esos chistes y guiños no pueden llegar demasiado lejos.

La serie funciona en gran parte porque Maridueña hace un papel enorme como Miguel. Tiene una gran historia en la serie, y acabas empatizando con él y poniéndote de su parte, lo que hace que el hecho de que esté aprendiendo karate en el “malvado” Cobra Kai resulte emocionante. Robby, desafortunadamente, se queda un poco corto comparado con los otros personajes. Sin embargo, es un componente clave en la trama, por lo que su falta de desarrollo hace que algunos de los momentos más culminantes de la temporada no tengan el efecto deseado. A pesar de ello, es difícil no apreciar el esfuerzo y la trayectoria de contar una historia que se parece mucho a Karate Kid, pero que se siente nueva.

A la hora de retomar a sus personajes originales, Zabka y Macchio comienzan confiando en el carisma de su yo de 20 años, por lo que hay momentos en los que sueltan frases o reacciones que resultan inquietantes. Pero a medida que avanza la serie, ambos —Zabka en particular— se sienten cada vez más cómodos con sus pieles más viejas y sabias. En los últimos episodios, ofrecen actuaciones increíbles como las encarnaciones más experimentadas de Johnny y Daniel.

Advertisement

Dicho esto, Cobra Kai resulta un enigma. Sin lugar a dudas, es una serie hecha por fans para fans. Si eres un fan de Karate Kid como yo, estoy seguro de que la serie te ganará por su adoración descarada por la saga, y por eso también estarás más dispuesto a perdonar sus errores.

Por otro lado, honestamente no tengo idea de cómo va a reaccionar ante esto alguien que no sea fan de la saga. La serie es una carta de amor al cine que, si bien funciona en un nivel básico, no estoy seguro de que tenga el mismo atractivo para las personas que caen de nuevas. Sin ese toque de nostalgia sobre el que construir, tal vez los niños no sean tan interesantes. Tal vez hay demasiado melodrama. Tal vez Zabka y Macchio no son tan entrañables como creen. Honestamente, no lo sé, porque la serie me ha encantado. Tampoco sé si algo de esto importa en un programa que vive en el servicio de suscripción de YouTube.

Advertisement

Lo que sí sé es que yo, un fanático de Karate Kid, adoro Cobra Kai. Me hizo reír, me hizo llorar, me hizo dar un puñetazo en el aire por pura alegría. Presenta una historia familiar con toques modernos suficientes para garantizar el regreso de una franquicia que he amado durante toda mi vida. Esta es la secuela de Karate Kid que nunca pensé que querría, pero estoy muy contento de tenerla. Traed ya la segunda temporada.

Cobra Kai se estrenará en YouTube Red el 2 de mayo.