Un aparentemente inocuo informe de la El New York Post sobre la opción de Musk por no vender su casa en Los Ángeles es ahora la fuente de una verdad aún más oscura: supuestamente Elon Musk comiendo gente.
La Corporación Nuclear Estatal China anunció la producción independiente y a gran escala de silicio-28 con una abundancia isotópica superior al 99,99%. El material es crucial para los cúbits de espín en silicio, una de las rutas más prometedoras para fabricar ordenadores cuánticos usando procesos cercanos a los de la industria actual de semiconductores.
En ciudades como Pekín y Jinan ya se están utilizando enormes estructuras inflables para cubrir completamente algunas obras. Pueden alcanzar los 50 metros de altura y 20.000 m², retienen gran parte del polvo, reducen el ruido y permiten seguir trabajando incluso cuando las condiciones meteorológicas son desfavorables.
La compañía ampliará su alianza con Pony.ai para llevar miles de robotaxis de nivel 4 a Europa. Zagreb será uno de los primeros mercados y los usuarios podrán pedirlos desde la misma aplicación de Uber, en un intento por convertir la conducción autónoma en un servicio cotidiano.
Tesla, SpaceX y xAI consumen cada vez más potencia de cálculo, y Musk teme que la producción mundial de semiconductores no pueda seguirles el ritmo. Su solución es Terafab, un gigantesco complejo industrial en Texas que busca integrar fabricación de chips, memoria y empaquetado avanzado a una escala inédita.
Indigo West e Indigo Central sufrieron fallos con muy poca diferencia de tiempo frente a Perth, dentro de un área creada precisamente para proteger este tipo de infraestructura. Los datos marítimos sitúan un buque sobre la ruta de los cables durante el incidente, pero por ahora nadie ha demostrado que fuese un sabotaje.
Capacitar a millones de personas en IA es una promesa fácil de anunciar desde un escenario. Construir la fábrica que produzca los chips que esa misma IA necesita para funcionar es otra historia completamente distinta, medida en años de obra civil, equipos importados y curvas de aprendizaje industrial. India ya está en ese segundo camino, y avanza más rápido de lo que muchos esperaban, aunque todavía lejos de la meta final