La distancia engaña. La Estación Espacial Internacional orbita a unos 400 kilómetros sobre nuestras cabezas, muchísimo menos que cualquier viaje entre dos grandes ciudades. Sin embargo, llegar hasta ella no consiste simplemente en apuntar un cohete hacia arriba: hay que alcanzar una nave que se mueve alrededor de la Tierra a unos 28.000 km/h y coincidir con ella prácticamente en el mismo punto y al mismo tiempo.
SpaceX acaba de hacerlo más rápido que nunca para Estados Unidos.
La cápsula Dragon Grace despegó de Cabo Cañaveral el 1 de octubre a las 11:10 EDT con los cuatro integrantes de la misión Crew-13 y se acopló al módulo Harmony de la ISS a las 19:05. Entre ambos momentos transcurrieron exactamente 7 horas y 55 minutos, el menor tiempo entre lanzamiento y acoplamiento registrado por una nave estadounidense en la historia de la estación.
El récord no consiste simplemente en volar más rápido

Podría parecer que SpaceX ha pisado el acelerador de Dragon. En realidad, la explicación es bastante más interesante. Una nave que viaja hacia la ISS debe insertarse primero en una órbita terrestre y después realizar varias maniobras para ajustar progresivamente su trayectoria hasta coincidir con la estación. Cuantas más vueltas necesite para conseguirlo, más tiempo dura el viaje.
Crew-13 contó con una geometría orbital especialmente favorable. En el momento del lanzamiento, la estación estaba situada de forma que Dragon pudo iniciar una secuencia de encuentro mucho más corta. De hecho, apenas un minuto y 37 segundos después del despegue, la ISS pasó prácticamente sobre el Centro Espacial Kennedy.
Es decir, el récord no se consiguió porque los astronautas soportaran velocidades mucho mayores de lo habitual, sino porque la ventana de lanzamiento permitió sincronizar mucho mejor ambas trayectorias.
Rusia lleva años realizando encuentros ultrarrápidos con la ISS mediante las Soyuz (incluidos vuelos de poco más de tres horas), por lo que el récord es específicamente estadounidense, no mundial. NASA lo describe como el lanzamiento-a-acoplamiento más rápido de una nave de Estados Unidos desde que existe la estación.
Cuatro astronautas y ocho horas después, ya estaban dentro
A bordo viajaban la comandante Jessica Watkins y el piloto Luke Delaney, ambos de NASA; Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense; y Sergey Teteryatnikov, de Roscosmos. Para los tres últimos se trata de su primer viaje al espacio. Watkins, en cambio, ya pasó 170 días en la ISS durante la misión Crew-4 de 2022.

El vuelo también dejó otro hito. Watkins se convirtió en la primera mujer negra en comandar una tripulación hacia la órbita, según Associated Press. Antes de convertirse en astronauta, trabajó como geóloga y formó parte del equipo científico del rover Curiosity de NASA en Marte.
La misión había sufrido un retraso de aproximadamente tres semanas debido a una fuga detectada en el sistema de propelentes de Dragon. Una vez resuelto el problema, Grace despegó sobre un Falcon 9 y alcanzó la órbita pocos minutos después.
El viaje duró ocho horas. Ahora empieza una misión de seis meses

Crew-13 permanecerá aproximadamente seis meses en la estación, donde sus integrantes participarán en investigaciones sobre salud humana, circulación sanguínea, producción de alimentos y tecnologías médicas para vuelos espaciales de larga duración.
El contraste es curioso: pasarán medio año viviendo a cientos de kilómetros de la Tierra, pero tardaron menos de una jornada laboral en llegar hasta allí. Y quizá esa sea la parte más llamativa del récord. El viaje espacial no se está haciendo corto porque la ISS se haya acercado ni porque los cohetes hayan empezado a correr mucho más. Se está haciendo corto porque, después de décadas aprendiendo a movernos en órbita, cada vez sabemos llegar en el momento exacto.