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Ciencia

La falla de Cascadia lleva 326 años en silencio y puede provocar un terremoto de magnitud 9: qué dicen los científicos

Se extiende 1.100 km frente a Seattle, Portland y Vancouver. Su último gran sismo, en 1700, generó un tsunami que cruzó el Pacífico y llegó a Japón
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La noche del 26 de enero de 1700, la costa noroeste de Norteamérica se sacudió durante varios minutos. No había ciudades ni sismógrafos que lo registraran. Lo supimos siglos después gracias a bosques costeros que se hundieron de golpe, capas de arena dejadas por el mar tierra adentro y un documento inesperado: los registros de un tsunami “huérfano” que golpeó la costa de Japón sin que nadie allí hubiera sentido un terremoto.

El responsable fue la zona de subducción de Cascadia, una falla submarina que se extiende unos 1.100 kilómetros desde el norte de California hasta la isla de Vancouver, en Canadá. Desde entonces, guarda silencio. Y ese silencio es justamente lo que preocupa a los científicos.

Una placa que se hunde bajo el continente

Placa De Juan De Fuca
© By U.S. Geological Survey (USGS) – primary https://www.usgs.gov/media/images/subduction-zonejpgsecondary (en) http://en.wikipedia.org/wiki/Image:JuandeFucasubduction.jpg, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2477698

En Cascadia, las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer se deslizan por debajo de la placa norteamericana. Ese movimiento no es suave: la fricción traba las placas durante siglos, mientras la tensión elástica se acumula como en un resorte comprimido. Cuando la roca ya no resiste, la energía se libera de golpe en un megaterremoto.

Los especialistas estiman que un evento así podría superar la magnitud 9, con sacudidas de entre tres y cinco minutos. La costa podría hundirse uno o dos metros en segundos, y el desplazamiento del fondo marino generaría tsunamis con olas de varios metros, que en algunos puntos podrían superar los 10 metros. Ciudades como Seattle y Portland, en Estados Unidos, y Vancouver, en Canadá, están dentro de la zona de influencia.

¿Cuándo podría ocurrir?

Nadie puede predecir la fecha de un terremoto. Lo que sí pueden hacer los científicos es estimar probabilidades. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la probabilidad de un sismo de magnitud cercana a 9 en Cascadia en los próximos 50 años ronda entre el 10% y el 15%, según el modelo que se use.

El registro geológico muestra que la zona produjo al menos 19 grandes terremotos de magnitud 8 o superior en los últimos 10.000 años, y que las rupturas completas de toda la falla ocurren, en promedio, cada unos 500 años. Pero ese promedio esconde mucha variación: algunos intervalos fueron mucho más cortos y otros, más largos. Por eso, que hayan pasado 326 años desde el último gran evento no significa que haya un “retraso”, sino que la tensión sigue acumulándose.

Una placa que se rompe en pedazos

Placa De Juan De Fuca 2
© Por unknown; 1870 to 1990 record compiled from maps figured in Craig S. Weaver, Kaye M. Shedlock (1996): Estimates of seismic source regions from considerations of the earthquake distribution and regional tectonics in the Pacific Northwest. USGS Open-File Report 91-441-R (online) – USGS website: Cascadia earthquake graphics: Cascadia seismicity, including February 28, 2001 magnitude 6.8 earthquake, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=654280

Una investigación reciente agregó una pieza al rompecabezas. Un equipo liderado por el geólogo Brandon Shuck, de la Universidad Estatal de Luisiana, usó imágenes sísmicas del fondo marino para estudiar el extremo norte de la zona de subducción, frente a la isla de Vancouver. El trabajo, publicado en la revista Science Advances, detectó una ruptura de unos 75 kilómetros en la placa Juan de Fuca, con un desnivel de alrededor de 5 kilómetros.

“En lugar de apagarse de golpe, la placa se está desgarrando pieza por pieza, creando microplacas más pequeñas y nuevos límites”, explicó Shuck. El hallazgo muestra cómo mueren las zonas de subducción a escala geológica, a lo largo de millones de años. Los investigadores aclaran que esto no cambia el riesgo sísmico a escala humana: Cascadia sigue siendo capaz de producir grandes terremotos y tsunamis.

La lección de Chile

América Latina conoce bien este tipo de fenómenos. Las zonas de subducción del Pacífico sudamericano produjeron algunos de los mayores sismos registrados, como el terremoto de Valdivia, en Chile, en 1960, el más potente de la historia instrumental, con una magnitud de 9,5. Aquel evento también generó un tsunami que atravesó el Pacífico y causó víctimas en Hawái y Japón.

La experiencia chilena muestra que la preparación salva vidas: normas de construcción antisísmicas, sistemas de alerta y simulacros de evacuación. En el noroeste de Norteamérica, las autoridades trabajan en esa dirección, conscientes de que la pregunta no es si Cascadia volverá a romperse, sino cuándo.

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