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Ciencia

La física de los fluidos explica por qué los suspiros alivian

Inhalar profundamente restaura las “capas” de fluidos pulmonares, según un nuevo experimento.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El cuerpo humano funciona de maneras complejas. A veces hay cosas tan pequeñas que resulta fácil descartar la incomodidad que causan. Así, los tejidos superficiales de nuestros pulmones “resisten” la expansión y contracción de estos órganos al inhalar o exhalar.

Lo normal es que los fluidos que hay dentro de los pulmones ayuden a resistir esta tensión. Un nuevo estudio sugiere que estos fluidos se ven sujetos a movimientos que podrían impedir que respiremos sin dificultad. Dicho esto, la solución científica al desacomodamiento de esos fluidos es muy, muy simple: respirar hondo y suspirar. El experimento que llegó a esta conclusión se publicó recientemente en Science Advances, y se centró únicamente en el movimiento físico de los fluidos pulmonares cuando en el laboratorio se los expande y comprime de nuevo.

Más específicamente, la delgada película que forman los fluidos pulmonares para facilitar el proceso de la respiración, consiste de varias capas. Y respirar hondo cada tanto tiempo ayuda a “restaurar el orden de las capas”, según explicaron los investigadores en declaraciones.

Eso permite que el fluido recubra “toda la superficie para que los pulmones puedan deformarse mejor, o dicho de manera más técnica, que cumplan mejor con su función”, añadió Jan Vermant, autor principal del estudio y científico de los materiales de la ETH Zurich, Suiza.

Función pulmonar

Los investigadores buscaron caracterizar las “tensiones mecánicas de los fluidos”, o la interacción entre las varias capas de la película de fluidos pulmonares durante el proceso de la respiración. Son tensiones que influyen en cómo cumplen los pulmones con su tarea, según explicó Vermant.

Para el experimento, los investigadores construyeron un aparato en forma de burbuja, lleno de surfactante y lo conectaron a una jeringa que replicaba las condiciones físicas que se dan durante la respiración. Les sorprendió hallar que cuando se respira hondo la película de múltiples capas se reordena para que los pulmones cumplan con su trabajo.

“En el límite directo con el aire hay una capa superficial levemente menos elástica”, explicó Maria Novaes-Silva, primera autora del trabajo y estudiante del doctorado de la ETH Zurich. “Por debajo hay varias capas que deben ser más elásticas o blandas que la capa superficial”.

Suspirar alivia el dolor

Los suspiros comprimen los fluidos pulmonares, y eso “reduce la tensión de la superficie para equilibrar la tensión restante, facilitando la respiración”, indican en el trabajo. Es un proceso mecánico consistente con las observaciones clínicas que siempre han sugerido que las respiraciones cortas podrían causar dificultad para respirar, añaden los autores.

Con los nuevos hallazgos tal vez haya que revisar los tratamientos terapéuticos para la falla pulmonar. Por ejemplo, quizá el tratamiento más efectivo para los pacientes adultos con dificultad para respirar consista en desarrollar material que artificialmente imite o ayude a la estructura de múltiples capas de fluidos pulmonares. Como alternativa a corto plazo los hallazgos ilustran en términos científicos esa “sensación de alivio que se siente en el pecho después de suspirar o respirar hondo”, afirman los científicos.

El experimento, claro está, se llevó a cabo con un aparato y no con pulmones reales. En la vida real los pulmones de los pacientes están sujetos a diversos estímulos, y no solo a la respiración corta o poco profunda. Con todo, los investigadores argumentan que sus experimentos de laboratorio “captaron las propiedades reales”, según Novaes-Silva. En todo caso, con más trabajos de investigación podría confirmarse si sus hallazgos llevarán a guías tangibles para tratamientos de pacientes reales.

Dicho esto, ahora contamos con una explicación científica de por qué nos sentimos bien después de suspirar. Seguramente resultará provechoso detenerse un par de veces al día para respirar hondo y experimentar alivio.

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