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Ciencia

La Generación Z no puede pagar alquiler ni comprar vivienda, pero está a punto de protagonizar el mayor salto económico de la historia. Un informe anticipa que será la generación más rica del planeta en apenas una década

El informe de Bank of America dibuja un escenario sorprendente: una generación que hoy sobrevive con dificultad podría acumular hasta 74 billones en las próximas décadas y convertirse en el nuevo motor económico global.
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Hay una contradicción difícil de ignorar: la Generación Z es, probablemente, la generación que más dificultades tiene hoy para independizarse, pagar un alquiler o acceder a una vivienda… y al mismo tiempo, todo apunta a que será la más rica de la historia. No en un futuro lejano, sino antes de lo que muchos imaginan.

Un informe reciente de Bank of America dibuja un escenario que rompe por completo la narrativa actual: los jóvenes pasarán de la precariedad estructural a liderar la mayor acumulación de riqueza jamás registrada.

De la precariedad actual a un crecimiento sin precedentes

La Generación Z no puede pagar alquiler ni comprar vivienda, pero está a punto de protagonizar el mayor salto económico de la historia. Un informe anticipa que será la generación más rica del planeta en apenas una década
© Shutterstock / oneinchpunch.

El contexto presente no invita precisamente al optimismo. En muchos países, los jóvenes necesitan más del 100% del salario mínimo para cubrir sus gastos básicos, mientras el acceso a la vivienda se ha convertido en una barrera prácticamente infranqueable. A esto se suma un mercado laboral inestable, una sobrecualificación creciente y una sensación generalizada de que el ascenso económico es cada vez más difícil.

Sin embargo, los datos cuentan otra historia cuando se amplía la mirada. Solo en los últimos dos años, la Generación Z ha acumulado alrededor de 9 billones de dólares a nivel global. Y esto, según el informe, es solo el comienzo. Para 2030, esa cifra podría escalar hasta los 36 billones, y para 2040 alcanzar los 74 billones. En paralelo, hacia 2035, los Gen Z no solo serán la generación más rica, sino también una de las más numerosas, representando cerca del 30% de la población mundial.

La clave está en la “Gran Transferencia de Riqueza”

El factor que explica este giro no está únicamente en el trabajo o en el crecimiento económico individual, sino en un fenómeno estructural mucho mayor: la llamada “Great Wealth Transfer”. Se trata de la transferencia masiva de riqueza que se producirá en las próximas décadas desde las generaciones más longevas hacia las más jóvenes en forma de herencias.

Las estimaciones sitúan esta transferencia en torno a los 84 billones de dólares para 2045. Aunque gran parte de ese capital recaerá en la Generación X y los Millennials, una porción significativa —alrededor del 38%— llegará también a la Generación Z. Ese flujo de riqueza actuará como un acelerador económico sin precedentes, impulsando su capacidad de consumo, inversión y transformación de los mercados.

Una generación distinta que cambiará las reglas del juego

La Generación Z no puede pagar alquiler ni comprar vivienda, pero está a punto de protagonizar el mayor salto económico de la historia. Un informe anticipa que será la generación más rica del planeta en apenas una década
© Unsplash / Joshua Rondeau.

Lo interesante no es solo cuánto dinero tendrán, sino cómo lo utilizarán. La Generación Z ya ha demostrado tener una relación diferente con el dinero. Ante la imposibilidad de acceder a ciertos hitos tradicionales —como comprar una vivienda o formar una familia a edades tempranas—, ha desarrollado hábitos de consumo más centrados en la experiencia inmediata: viajes, compras digitales, bienestar personal y pequeños lujos cotidianos.

Este comportamiento, lejos de ser anecdótico, podría redefinir el funcionamiento de sectores enteros. Según el propio informe, los Gen Z están llamados a convertirse en una de las generaciones más disruptivas para la economía global, modificando desde los patrones de consumo hasta las dinámicas del mercado laboral.

El gran giro generacional que ya está en marcha

El contraste es, en el fondo, lo que hace que este fenómeno resulte tan llamativo. Una generación que hoy parece atrapada en un sistema económico adverso podría convertirse en el principal motor financiero del mundo en apenas una o dos décadas. No porque las condiciones actuales hayan mejorado radicalmente, sino porque el sistema en sí mismo está a punto de redistribuir la riqueza acumulada durante generaciones anteriores.

En ese sentido, el futuro de la Generación Z no es tanto una historia de superación individual como de transformación estructural. Y si las previsiones se cumplen, el verdadero cambio no será solo que tengan más dinero, sino que cambiarán la forma en la que ese dinero se mueve, se gasta y redefine el equilibrio económico global.

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