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La hormiga que clona a otra especie: un hallazgo que desconcierta a la biología

Un estudio publicado en Nature y difundido por Scientific American revela que la hormiga cosechadora ibérica (Messor ibericus) puede clonar machos de otra especie, Messor structor, para crear obreras híbridas y sostener sus colonias. Esta sorprendente estrategia reproductiva desafía las reglas evolutivas conocidas y abre nuevos interrogantes sobre la biología de los insectos.

La biología evolutiva acaba de registrar un fenómeno insólito: una especie de hormiga europea es capaz de producir copias genéticas de machos de otra especie, con los que asegura la supervivencia de su colonia. El hallazgo, descrito en Nature y observado en Sicilia, muestra un inédito mecanismo de clonación y parasitismo sexual que desconcierta a los expertos. Este sistema reproductivo rompe con los patrones clásicos y redefine la relación entre dos especies separadas por millones de años.

Un fenómeno único en Sicilia

En la isla italiana, los científicos encontraron colonias de M. ibericus que contenían obreras híbridas, a pesar de que no existían colonias naturales de M. structor en la zona. El misterio se resolvió al comprobar que las reinas de M. ibericus ponen huevos que conservan el ADN nuclear de M. structor, generando así machos clonados que perpetúan la producción de obreras mixtas.

Domesticación genética entre hormigas

Jonathan Romiguier, del Instituto de Ciencia Evolutiva de Montpellier, afirmó que “M. ibericus ha domesticado el genoma de M. structor”. Este proceso permite a una especie “explotar” genéticamente a otra y mantener una fuerza laboral eficiente. Lo asombroso es que ambas especies llevan separadas más de cinco millones de años, una brecha evolutiva equivalente a la que distancia a humanos y chimpancés.

El dilema del ADN híbrido

Los clones presentan una peculiaridad genética: poseen ADN nuclear de M. structor pero ADN mitocondrial de M. ibericus. Esta combinación los delata químicamente. Cuando los investigadores introdujeron clones en colonias naturales de M. structor, fueron eliminados al ser reconocidos como intrusos por sus feromonas. El hallazgo recuerda a la antigua simbiosis entre bacterias y células primitivas que dio origen a las mitocondrias, aunque con un desenlace menos estable.

Una estrategia con límites claros

El sistema reproductivo de estas hormigas, descrito por Jacobus Boomsma como “una historia fantástica y extraña”, muestra tanto genialidad como fragilidad. Aunque asegura obreras híbridas, la incompatibilidad química de los machos clonados con las colonias originales de M. structor limita su éxito a contextos específicos. Claudie Doums, coautora del estudio, subraya que la naturaleza demuestra aquí una capacidad infinita de innovación reproductiva, aunque no necesariamente sostenible a largo plazo.

Un hallazgo que redefine la evolución

El descubrimiento amplía los horizontes de la biología evolutiva al mostrar que incluso reglas tan básicas como la reproducción pueden romperse. Más que una curiosidad, se trata de un caso de “parasitismo genético” que plantea preguntas sobre las formas insospechadas que puede adoptar la vida para persistir. En palabras de Romiguier: “La naturaleza nunca deja de sorprendernos con mecanismos que parecían imposibles”.

Fuente: Infobae.

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